CAMINANTE, NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR.
Caminante. Mifafí, Estado Mérida, Venezuela. 2017.
Cámara: Nikon D3200
Felix Urbano, o Felito, ha sido mi mejor amigo desde que tengo memoria. Estudiamos en el mismo colegio desde primer nivel (momento en el que el niño tiene entre 3 y 4 años).
En la mayor parte de la primaria su papá, quien también se llama Felix Urbano, me daba la cola hasta casa de mi familia, donde esperaba a mi mamá, o me llevaba directamente a su casa, en la que jugaba con Felito, comía muy sabroso, y en general, en la que fui recibido como un hijo más.
En su carro, un Chevrolet Malibú, el señor Felix ponía música variada, pero solamente en español. Esto era fantástico. Aun hoy hay canciones que me transportan al asiento trasero de ese Malibú, en el que jugaba con Felito todas las tardes. Entre los CD´s que usaba estaba una recopilación de los éxitos de Joan Manuel Serrat, la legendaria canción que caracteriza el tema de esta semana no podía faltar.
En mis vacaciones del diciembre pasado pude ir a Mérida con mi mamá, mi tía y con Felito. Él es la figura que camina en la fotografía hacia un horizonte de posibilidades. Esta imagen tiene una carga emocional tremenda para mí, en ella está mi mejor amigo y todo el cariño que tengo hacia él; las clases de mi profesora Morela Cañas sobre el romanticismo, en las que nos explicaba cómo la esencia del movimiento romántico se encontraba en determinadas obras plásticas, entre estas, el Caminante sobre el mar de nubes; y por último, un autorretrato (aquí hablo al respecto) sobre el camino que pretendo recorrer.
Me parece muy interesante que para esta semana tuve la conexión entre la música que el señor Felix ponía en su carro con la imagen de Felito aventurándose a las posibilidades de la existencia. Independientemente de los resultados, agradezco la selección del tema de esta semana.