Buen comentario, no solo comentas en qué te quedaste pensando sino que estableces nuevas premisas que a su vez despiertan interrogantes. Sí, tales modificaciones cromáticas o lumínicas nos muestran un lado del mundo, sin embargo, con los ángulos no pasa lo mismo, al menos no de manera tan concreta: como cada lente distorsiona literalmente la realidad (el gran angular la dobla, el teleobjetivo la aplasta) hay una modificación más profunda de las formas, variando el aspecto cromático o no, un tubo puede perder su forma original o aglomerarse con objetos que tiene a la distancia.
Un ejemplo de esto es la famosa foto de la niña y el buitre.
Esta foto es una construcción mental de la realidad. El buitre se encontraba a metros de distancia de la niña, a tal punto en el que ni siquiera la estaba acechando...pero resulta que el teleobjetivo aplasta la profundidad y da la ilusión de que los dos personajes se enfrentan. Aquí es cuando la cámara se vuelve una herramienta mental.
RE: El valor del tiempo