Corazón de hielo, en envase de cartón.
Te refugias sin saber sobre tu destino,
huyes del sentimiento cálido,
temeroso y agonizante te retiras.
Consciente de tu naturaleza,
ciego e ignorante de tus mentiras,
te levantas en tu orgullo,
sin latir para no sufrir,
sin sufrir para no morir.
Corazón de hielo, en envase de cartón.
Crees infalibles tus sentimientos nobles,
solitarios y encerrados en tu coraza.
No miras con buenos ojos
la calidez del que se acerca
y que imaginariamente te abraza.
Corazón de hielo, en envase de cartón.
No eres de hielo,
te has congelado por las heridas profundas
hechas por quien ya no quiere estar a tu lado,
horadando al marcharse un abismo en tu pecho,
obligándote a desechar como basura tu maltratado amor.
Corazón congelado, en mi pecho abierto.
Libérate de tu prisión y vive libre!
Sé tu mismo a diario y sin reservas.
Ríe, confía, ama y llora mil veces.
¿Por qué desperdicias tu existencia quieto
en la seguridad de tu débil coraza?
De sin sabores, desengaños y amargura,
está repleto el mundo que no conoces,
al igual que de amores, cariños y dulzuras.
Fotografía tomada de pixabay.com con licencia:
CC0 Creative Commons
Free for commercial use
No attribution required
Enlace a la publicación:
(Invita al autor una taza de café en pixabay.com)