(Aquí hay un problema de traducción porque las palabras que pone son “feras curabat”, por lo que en sentido literal tendría que decir: “Cuidaba a las fieras o, lo que es lo mismo, amansaba a las fieras o amaestraba a las fieras”. Podría interpretarse como que los soldados eran muy fieros y los dulcificaba. También se puede interpretar como: curaba las heridas, que es como lo he interpretado en la traducción, suponiendo que el amanuense tuvo un error al copiar y se olvidó de la “i” y de la “d” de la palabra “feridas”. Si bien es extraño que en la línea anterior dice:“nec vulnera doleant bellis”, sería muy difícil pensar que utilice dos sinónimos con fines estilísticos: “vulnera y feridas”. Me inclino por la traducción): «...porque mi licor amansaba a las fieras». (Y sigue): «Mas ahora no tengo lugar en el Olimpo. Para que, “coetera deos” (lo interpreto como): para que el resto de los dioses del Olimpo me hicieran un lugar glorioso y me pudiera sentar con ellos, te he elegido a ti ZAIT-BEN-YAMAL-ZAMALIEL para que me glorifiques, y por eso te libré de la muerte de manos de tus enemigos con mi divino licor. Bien oirás lo que te digo: Harás construir un templo del vino bajo tierra porque no les sea extraño a los habitantes de la Mesopotamia. No tomarás más de una mujer, de la misma manera que los cristianos. Tampoco tomará más de una mujer ninguno de tus descendientes ni nadie que me glorifique. Si por olvido tomaras más de una mujer, mi Hijo Priapo te enviará terrible enfermedad al fallós (φαλλός).»
(Inexplicablemente lo escribe con caracteres griegos: Fi, alfa, lambda, lambda, omicron, sigma; podría haber utilizado la palabra latina, penis).
«A tu primogénito y al primogénito de tu primogénito y así hasta la eternidad les pondrás nombres griegos y no africanos ni cristianos; y serán los que propaguen mi culto y cuidarán el templo del vino. El resto de tus descendientes y sus seguidores se pondrán los nombres que deseen, sean nombres cristianos o sean moregatos».
(Esta palabra no tiene traducción porque pone “mauregatos” y dado el contexto tendría que poner “islámicos”).
«Puesto que conservar los nombres tradicionales de cada familia es importante para no hacer distinción y sean más los conversos a mi culto. Bien oirás lo que te digo: (En el pergamino hay punto, pero no está bien redactado) Cuando mi culto esté tan extendido, que un pintor cristiano del rey de León se haya convertido a mi culto, tú, Zait-Ben-Yamal-Zamaliel o cualquiera de tus primogénitos hará que pinte mi efigie como tú me ves ahora para que nadie se olvide y me veneren todas las generaciones venideras; y que en Olimpo nadie me quite el sitio. Y para que no se olviden, todos los seguidores de mi culto llevarán al templo, después de las vendimias, un odre de vino para las ceremonias en mi honor. Y para que no les resulte extraño a los tagarinos, sacrificarán un cordero y me ofrecerán sus dones en mi honor. Para que no les resulte extraño a los cristianos y a los tagarinos, pues para ambos, el viernes tiene gran significado, el primer viernes de cada mes sacrificarán pichones. En enero uno, en febrero dos, en marzo tres y así hasta diciembre que sacrificarán doce.
»Estas celestes y dulces palabras las pronunció Zamaliel, por última vez, antes de morir. Otras muchas veces las había pronunciado para que no las olvidáramos sus hijos e hijas y nosotros, testigos, las confirmamos y roboramos cuando todas las gentes de Mesopotamia ofrecen sacrificios al gran Dioniso, cuidador de todas las riberas. Por su felicidad murió nuestro padre Zamaliel, sonriente y derramó sagrado licor».
(La palabra que utiliza es“liquorem”, que en realidad tendría que haber traducido “sagrado líquido”; pero dados los contextos, creo que mejor puede traducirlo por “licor”. (*) Recordarme cuando lo pase a limpio que tengo que pensar bien precisamente estos detalles de las palabras, sobre todo las más importantes).
«Para que nadie olvide estas palabras hicimos esta (copio literalmente): kartula, IIII kalendas Octubris. in era DCCCCXXXVI». (Teniendo en cuenta que las eras medievales se referían a Cesar, hay que restarle treinta y ocho años, o sea que este pergamino se escribió en Octubre del año 898. Dos años antes de empezar el siglo décimo).
Pablo y Leo, juntas las cabezas, leían al unísono el cuaderno sin dificultad, ya que el cuñado de Honorino el viejo tagaroteó como los maestros nacionales de su época: la letra cursiva inglesa rayana en la perfección con algunos rasgos grafológicos de tenacidad, delatados en los rabos altos de las oes y los bajos de las aes.
Leo pestañeó aleteante, mirando al horizonte:
—Ya no nos hace falta nadie de letras. Está bien claro lo que es la era.
—Somos unos «incurto, ¡jijo!» —exageró Pablo el gracejo malagueño.
—Pasa, vamos a leer otra.
—No, no, si todavía quedan unas líneas:
«Hermogenes-Ibn-Zaite-Yamale-Zamalielle scripsit. Filio suo.
»Germano Sajar cnf. Formosa Al-Hobb uxor Sajar Cnf. Germana Sayyida uxor Seid-Barid cnf. In hanc kartula manu nostra roborabimus et signum fecimus. Petrus testis. Satanagildus testis. Zaleb testis. Avolinus testis. Abundaze testis. Gildemirus testis. Arias Menendiz testis. Fredinandus Didaz testis. Garsea confirmans. Zafa Ibeniz cnf. Natales Cnf. Zuleiman Cnf. Teodoricus Ibenalgotiz Cnf. Gelovira uxor T.I. Cnf».