No es más fuerte aquel que más se contiene, aquel que se priva de más cosas, aquel que levanta muros y se encierra en sí mismo. No es más fuerte aquel que se autoengaña y se dice: «soy fuerte, nadie puede hacerme daño», ni aquel que rechaza la ayuda de los demás para perpetuar la mentira que se cuenta: «soy fuerte, no necesito la ayuda de nadie». No. La verdadera fortaleza se consolida cuando uno se admite que es vulnerable, cuando uno se muestra desnudo ante el mundo. Todos somos vulnerables y todos deberíamos empezar por admitirlo si queremos tener una vida más plena.
- Hyperion