Hoy es la Noche de san Juan, noche de fuego y magia, noche de brujas y conjuros. Y, como ya adelantaba más o menos ayer, voy a dejaros aquí otro de los hechizos más usados por las hechiceras de mi tierra: el conjuro de la estrella.
Al igual que el conjuro de las sombras (que compartí aquí), lo que pongo a continuación está recogido de legajos del tribunal de Toledo de la Inquisición, que tenía poder sobre lo que ahora son más o menos las provincias de Madrid, Toledo, Ciudad Real y parte de Cuenca y Albacete. Así que se trata de sortilegios reales. Se han recopilado distintas variantes del conjuro, yo voy a escribir aquí una de ellas.
Si queréis probar esta noche el hechizo, tendréis que salir al atardecer a un lugar apartado en el que se pueda ver bien el cielo nocturno, y aguardar con atención a la salida de la primera estrella. Entonces, dirigiéndose a ella, se entona:
Estrella,
la más linda y bella
que en el cielo estás:
conjúrote con una,
con dos, o con tres,
con cuatro, con cinco o con seis,
con siete, con ocho, con nueve.
Todas nueve os ayuntéis
al valle de Josafá,
tres varas de niervo negro me traeréis,
por las muelas de Barrabás las afiléis,
por las calderas de Pedro Botero las pasaréis,
una la hincaréis por el sentido,
que no me eche en olvido;
otra por el coraçón,
que venga a mi afiçión;
otra por las espaldas,
que venga por mis palabras.
Si alguien se anima a lanzarlo, que me cuente luego su experiencia.
Fuente:
CIRAC ESTOPAÑÁN, Sesbastián: Los procesos de hechicerías en la Inquisición de Castilla la Nueva (Tribunales de Toledo y Cuenca), Madrid, CSIC, 1942