De acuerdo a Suero, I. y Pérez, A., los bellos colores que nos muestra el cielo, desde el azul más celeste hasta el naranja o rojizo, son el resultado de la interacción de la luz y nuestra atmósfera. La luz se encuentra compuesta por todos los colores del arcoíris y es por esta razón que podemos observar distintos espectáculos en el cielo como los atardeceres, amaneceres e incluso otro tipo de fenómenos como las Auroras Polares cuando varía la composición del aire y la posición del sol.
Teniendo esto en cuenta, decidí compartir con ustedes el resultado de una de estas magníficas interacciones.
Mientras estaba en un viaje de playa desperté temprano y observé el cielo. Me pareció absolutamente hermoso cómo se fundían los colores ante la salida del sol, así que decidí salir a tomar algunas fotografías y, para mi suerte, el espectáculo que me dio la naturaleza fue cerca de una piscina, desde donde pude capturar este efecto de espejo o reflejo.
El resultado fue impresionante y el momento me transmitió mucha paz.
Es increíble cómo estas maravillas pueden pasar desapercibidas ante nuestro ojos por el ajetreo o la rutina. Sin duda yo decidí detener la mía para contemplarlo. A veces puede ser sorpresivamente terapéutico.