Cuando hablamos de revelación, nos referimos a algo que desconocemos y que se nos ha mostrado en un momento determinado.
En el diccionario ubicamos su significado como:
.-Descubrimiento o manifestación de algo secreto, oculto o desconocido.
.-Manifestación de Dios a los hombres de cosas que estos no pueden saber por sí mismos. Referencia bibliográfica.
Ahora bien, como hijos de Dios que somos ¿le hemos tomado importancia a la revelación que nuestro padre celestial quiere darnos o simplemente nos hemos conformado con que la misma se le otorgue a otros?
Dios en su amor por toda la creación, se ha dado a conocer a todos los hombres por medio de sus obras; esto lo podemos ver en las enseñanzas que nos da el Apóstol Pablo en la biblia en el libro de Romanos Capitulo 1: 18, esto es lo que llamaríamos revelación natural.
Podemos hablar igualmente de la revelación especial, la cual nos presenta la palabra de Dios con la inspiración e iluminación que produce el espíritu santo.
Es la que recibimos a través de la manifestación extraordinaria de Dios a nuestras vidas, produciendo un conocimiento más profundo y personal con El, haciéndonos entender algunas verdades y propósitos especiales.
Personalmente creo que debemos entender, que la verdadera fuente de revelación de nuestras vidas es Dios y que dicha fuente no se ha cerrado sino que está abierta y accesible todos los días de nuestra vida.
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