Amenaza
La amenaza se refiere a toda aquella acción en la que se haga sentir a la otra persona, el riesgo a la pérdida de algún, bienestar, afecto, interés, libertad, integridad física o psicológica, si no se procede de la manera que se desea. Sugiere una relación de dominio, control o poder hacia al otro, más que una interrelación sana y armoniosa.
Desde la infancia, a muchos nos acostumbraron a los sistemas de amenaza como forma de aprendizaje, o inducción al seguimiento de instrucciones: “ Si no te comes la sopa, te serviré más”, “ Si no haces la tarea, no vas al recreo” “ Si no te bajas de allí te voy a pegar”. Por lo inmediato de los resultados este tipo de conducta va replicándose, al mismo tiempo que disminuyen los niveles de tolerancia para aceptar maneras y ritmos de proceder, sentir y pensar de otros, así también como la creatividad para interactuar con ellos desde sus propias capacidades de elección o iniciativas. En muchos casos, los sistemas de amenaza suelen tener énfasis por la fuerza física corporal del hombre, el tono grave de su voz, o el poder que ejerza a nivel económico hacia la mujer en relación a la dependencia que esta mantenga con él.
Según la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en su caítulo III. Artículo 15. La Amenaza:
“ Es el anuncio verbal o con actos de la ejecución de un daño físico, psicológico, sexual, laboral o patrimonial con el fin de intimidar a la mujer, tanto en el contexto doméstico como fuera de él.”
""
Fuente de texto e imágen de Iderni Villalba.
Referencias:
Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia