A veces me dan miedo los espejos; no sufro de trastornos y mantengo mi psique bien alimentada y equilibrada con buenas energías, pero la sed de venganza y el rencor a veces se apoderan de mi mente...
Dulce... tan dulce y maldita sensación, el odio de sentir que hay tantas risas que nacieron a raíz de un dolor profundo que nunca pude sanar, sino que tuve que aprender a sobrellevar para que mi existencia no fuera tan tormentosa...
Crearon un maldito monstruo.
A veces me da miedo estar solo; mis pensamientos hacen mucho ruido y a veces ni la música logra calmarme, tengo esas voces que me dicen que merezco más, que ellos merecen menos, que merecen sufrir...
Que merecen pagar...
Pero ¿quién soy yo para hacerlos pagar? Tal vez sonreiría demasiado, sí, muchas veces me imagino siendo testigo de esas caras largas, de todas esas lágrimas que jamás se habrán esperado, de ese letargo emocional que puede volverse contagioso y hacerles pensar que definitivamente tienen un problema. Sí... sería hermoso verlos plañir, sin embargo, nunca he sido bueno para armar planes, improviso demasiado y creo que en esta oportunidad no será diferente.
A veces tengo miedo de tener razón; pues mi soberbia me nubla y mis ínfulas de superioridad me hacen cometer actos de soberana estupidez, pero ¡bah! ¿qué mas da? No me interesa ninguno de ellos, sí, tal vez les he sacado más de una sonrisa, tal vez soy uno de los más queridos, pero sé que solo me necesitan... más no me quieren. La amistad no está en el valor de las habilidades y la utilidad sino en el valor del esfuerzo por preservar el vínculo intacto, lástima que mi vínculo murió hace tiempo y lo enterré en una cripta subterránea muy lejana a este lugar... y para rendir el debido homenaje, dejaré a mi odio ser el protagonista esta vez.
Así que les daré un regalo a todos, sí... a todos esos que «me quieren», a todos esos que «me extrañan», hoy cometeré mi venganza, hoy los haré sufrir a todos por todo el daño que por tantos años me han hecho pasar. No quisiera estar bebiendo tanto, pero es que necesito sanar estas heridas y simplemente quiero ahogarlas y quemarlas en ron como quemaría un bisteck en aceite hirviendo. Pedí ayuda tantas veces y pensaron que estaba bromeando... ¡Ja! hoy les enseñaré que las mayores sonrisas, ocultan los dolores más crueles en las almas, porque a fin de cuentas, el ser humano entrega lo que más le hace falta en su vida, esa es nuestra naturaleza estúpida e irónica de una manera muy absurda.
He terminado de afilar este par de navajas, así que saldré a dar un paseo... tengo que visitar a un par de personas que verdaderamente voy a extrañar en pocos minutos, pero ya me decidí y no puedo echar para atrás esta decisión. Toqué sus puertas y convivimos, con una sonrisa como de costumbre, me dieron buena comida y sus casas como siempre muy iluminadas, qué lástima que todas las luces serán apagadas por mí, es irónico y divertido, pues ya no puedo esperar por hacerlo.
Me siento algo nervioso, porque nunca he sido bueno en esto de matar, sin embargo he visto muchos programas, que me dicen cómo es que se debe realizar el corte, voy a ser preciso y sin titubeo, voy a ponerle fin a esto...
Ya me despedí, ya es hora... lamento que tuviera que ser así, chicos, gracias por las sonrisas, pero todo esto termina aquí...
...
Se escucha mucha sangre caer al suelo...
Lo... lo... lo hice, pero... creo... que esto no era lo correcto... me siento muy mal... no veo bien...
El chico murió frente al espejo, con cortes en sus muñecas, luego de dar este breve monólogo a sí mismo.
El suicidio no es un juego, no es una elección, no es una salida, es una bomba de tiempo. Es un problema que azota a la humanidad y las personas no saben detectar las señales de auxilio.
Si una persona se quiere suicidar, esa persona murió hace tiempo.
Por eso debemos tender la mano al que lo necesite, no podemos dejar sola a una persona que no puede lidiar con sus problemas, tal vez no seamos los mejores consejeros, pero podemos ser el más mínimo factor de cambio que pueda salvarle la vida a una persona.
Si tienes problemas y no consigues con quién hablarlo, puedes escribirme, si no tengo un buen consejo para ti, al menos haré mi mejor esfuerzo por sacarte una sonrisa, créeme, la vida no es tan terrible como parece y sé lo que es estar solo, no dudes en hacerlo, estoy aquí para tí.
No estás solo(a).
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