“La felicidad no es la ausencia de problemas; es la habilidad para tratar con ellos”
“El amor es un ticket de entrada al regocijo y la felicidad”
En víspera de navidad me llego por mi teléfono un vídeo que expresa dicho mensaje. Y en días posteriores compartí con algunos cultivadores de espíritu la reflexión sobre el tema de la Felicidad.
Surgieron varias expresiones, donde me quedo claro que no es un Estado natural sino más bien la Capacidad de tomar una Decisión, porque el Sentido de vivir no puede ser cargado de esos miedos que nos arropan; la inseguridad, los malos pensamientos y las preocupaciones.
Debe existir esa Omnipotencia, esa energía invisible que nos arrulle como niños y nos guíe bajo esas corazonadas intuitivas que obrando bien y con justicia los asuntos, van fluyendo con naturalidad las respuestas y la armonía de las soluciones.
Comprendiendo que muchas veces soy egoísta y deseo imponer mis verdades, el tiempo me habla y me demuestra que surge el momento oportuno para ejecutar los asuntos. Por esa razón reflexiono que mi Felicidad tiene niveles e intensidad, porque al calmar mi corazón espiritual, poco a poco voy ordenando mis ocupaciones, decido Ser Feliz frente a mi cotidianidad.
Les cuento una anécdota. En mi tiempo de adolescente cuando comenzaba la Universidad y que yo estudiaba en grupo de amigos con afinidad. Vivimos la experiencia de asistir a una Biblioteca Religiosa y el saludo del Director Martín fue preguntarnos:
¿Eres feliz?
Nuestra respuesta fue reírnos y por respeto responder:
Sí, somos felices. Ahora bien, el recorrer mi Vida me muestra esta oportunidad de Vivir a diario, con claridad, y decidir Ser Feliz.
También me llego un cuento oriental de un Cultivador:
Erase una Madre con dos hijas que emprendieron cada una su negocio, ventas de helado y ventas de paraguas. La Madre sufría mucho cuando llovía porque la hija que vendía helados no lograba sus metas y cuando salía el Sol sufría también porque la otra hija no vendía paraguas. Ahí vemos como los malos pensamientos nos bloquea la Felicidad.
Sin embargo, si cambiamos nuestro pensamiento a positivo sería diferente. La madre estaría feliz cuando llueve porque habrá muchas ventas de paraguas y cuando salga el sol se venderán muchos helados. Entonces, observo que si estoy en Armonía con la Naturaleza y conmigo mismo todo fluye y agradezco al Creador por todo lo recibido y ciertamente todo lo que recibiremos.