¿Cómo podría explicar cómo estamos en Venezuela en pocas palabras?
Transitamos por un túnel oscuro, con cadenas sin hierros y pesados grilletes que van hiriendo los pies mientras caminas.
Una devastación, eso ha ocurrido, los que salen afuera de este túnel es para volar. Salen por un pequeño agujero a través del cual se filtra el sol, para pasar a través de allí tienen que dejar todo atrás, ir sin mucho equipaje si quieren poder andar. Y tienen que olvidar muchas cosas si quieren poder otra vez comenzar.
Nos vamos quedando algunos no sabemos cómo, ni hasta cuando.
La incertidumbre es nuestra fiel compañera.
Las calles, las tiendas, las casas lucen desdibujadas, igual muchos rostros donde otras veces era espléndida la alegría.
¿Qué será de nosotros? Los que vamos quedando tenemos que ir buscando maneras de que el suelo no termine de desaparecer de nuestros pies, luchamos por lo más básico: alimentos, medicinas, seguridad… que palabra tan extraña. Luchamos por volver a ver a los que se nos fueron, algunos a otras tierras, otros un poco más lejos, a la eternidad.
Sabemos que esto es una prueba, sabemos que estamos metidos en un horno de fuego del cual muchos no saldrán ilesos. Nos van quedando las cicatrices y con ellas la dureza que ayuda a que las quemaduras ya no duelan.
Sabemos que esto no fue casualidad, esta tragedia no vino desde afuera, vino desde adentro. Hombres con rostros pero sin alma tomaron el poder, las oportunidades, los sueños, las alegrías, y también tantas vidas.
¿Hasta cuándo? Nos preguntamos.
Mientras, seguimos juntos transitando este túnel que no nos permite ver aun la luz. Poco a poco vamos aprendiendo a tomarnos de las manos.
Muchos estamos rotos, deshechos, desdibujados, con el corazón apresado.
Nos han robado demasiado… y sin embargo…
Me niego a creer que ganaron…
Dedico estas líneas a mis hermanos venezolanos. Y una canción que nos muestra que estas cosas ya han pasado… y que todo pasa… y que bajo tantas pérdidas sufridas no nos queda más que ayudarnos entre nosotros mismos. La mayor mentira que creímos fue en la desunión, en la división. Mi invitación es a hacernos hermanos. A hacernos uno con la familia, el vecino, el amigo, y el desconocido. La unión es lo que podrá hacernos fuertes para luchar y así salir de esta oscuridad siendo más grandes, y digo más, porque ya lo somos, somos un pueblo sufrido, pero muy noble, muy noble…
La foto es de mi autoría, es una calle del pueblo de Choroní, en el Estado Aragua, Venezuela. El vídeo fue tomado de YouTube