Estos días he querido sentarme a escribir para este blog pero recuerdo algo que me dijo una persona y se me pasa, como dice la ranita René. Cuando alguien me dice algo desagradable o con una aparente mala intención, es posible que me duela, más que todo dependiendo del grado de importancia que tenga para mí esa persona. He tratado de quitarle la fuerza que una frase pueda tener pensando que es solamente una opinión, que no depende de mí directamente, que no es algo personal. Pero igualmente tiene un grado de dificultad asimilar que no todo lo que hago, digo, pienso o escribo siempre va a ser bueno, comprensible o aceptable. En mi mente realmente no es algo que me quite el sueño. Y creo que por allí iba la conversación con esa persona. Le dije algo así como: “Sé que no lees mis post”. Cuando tranquilamente me suelta: “Como ya conozco tu estilo no te leo, solo algunas veces que me la calo”. Lo sentí como una pedrada, un corte con un cuchillo. Y sí, me dolió, me entristeció lo reconozco, me hizo cuestionarme. Y por último me quitó las ganas… y deje correr el tiempo…
Y sí, mi problema es que soy muy emocional, aunque en mi mente sé las cosas, mis emociones no las entienden y algunas cosas me afectan, no es que ande llorando por ahí, es que pierdo de alguna forma la alegría, el entusiasmo. La fuerza.
Me quedo atrapada en el desgano y entonces pienso ¿Acaso es él una persona sensible que entienda el alcance de lo que lee, o al menos de lo que dice? Creo que no, él no entiende mucho de la magia de las palabras, aunque puede ser brillante le falta una pequeña fibra, una pieza. Eso no se lo he dicho. El escribe muy bien y me gusta lo que escribe, tiene delicadeza cuando quiere. Lo que me gusta de él es que es muy sincero, pero es de esas sinceridades que cortan como un cuchillo y eso me intimida, me aleja. ¿Quién quiere salir herido de un encuentro, cojeando sin poder andar?
Creo que me gusta recibir algunas dosis de veneno de vez en cuando, y eso me asusta… Me gusta mucho la sinceridad, pero, ¿Se puede confundir esta con la crueldad? Sé que sí. Pero no creo que se deba sacrificar la sinceridad, simplemente hay modos de decir las cosas. Más susto me da ser yo quien haga esto, criticar sin filtros. Prefiero realmente callar, a lastimar. Al menos soy consciente de esto la mayoría de las veces, sé que no soy perfecta y habrá momentos en que no soy consciente del daño que hago.
Es un arte poder llegar a alguien, a lo profundo de su persona sin lastimarle, es un arte porque no todos están abiertos de esta manera a dejar que otros entren, en primer lugar… casi todo el tiempo andamos por las superficies. Se deja entrar por lo regular a un amigo, puede que luego que haya superado las pruebas del tiempo. Y ya luego pueden pasearse por lo profundo no sin arrancar algunas flores, o pisar, y tumbar algunas cosas sin siquiera darse cuenta…
Sé que él no va a leer esto. Y es mejor así. Luego de unos días tal vez le diga: ¿Oye leíste aquel post? Y me dirá: ¿Cuál? Y tal vez venga con su bisturí a hacer sus cortes. El no lo sabe, sé que no se da cuenta. No hace estas cosas con mala intención sino que es de esas personas que pueden ser ingenuamente toscas con sus palabras, y aunque parezca mentira esto puede ser una virtud muy difícil de hallar, ese tipo de sinceridad. Creo que me entristeció lo que dijo porque lo considero mi amigo y me importa. Tengo esa vana ilusión de pensar que la gente que a uno le importa debería estar sintonizada con uno en el mismo canal, y sé que esto no es posible. La mayoría de las veces no estamos en la misma sintonía sino que estamos en nuestras particulares soledades. En fin…