Para empezar, mucho gusto: me llamo Noemí Almonte, pero mis amigos íntimos me dicen Noe; tengo 22 años y soy una negrita venezolana amante del arte y la ciencia. Lo dice mi biografía y es verdad. Amo cantar, dibujar, escribir, y echo más vaina que la caraota, jajajá.
Llegué a Steemit gracias a mi compañero de universidad, . Él fue la persona que me enseñó qué era una criptomoneda, qué era el steem power y me enseñó acerca de
.
Recuerdo sus palabras: “promotores del contenido en español”. En su momento no tenía ni remota idea de qué hablaba, pero gracias a Dios me tuvo paciencia en todo momento, hasta el día en que cobré mis primeras monedas en Localbitcoin. Por cierto, él no solo me enseñó a mí, sino a muchas personas más. A continuación, unas palabras suyas sacadas de su último post:
Sí, otros compañeros míos llegaron aquí a hacer puro plagio, pero esa es otra historia. Como verán, este negro es una persona dedicada y con paciencia para ayudar a los demás. Lo quiero mucho. :)
Mi comienzo en Steemit
Hace 7 meses, en mi primera publicación me comentó una personita muy especial del equipo ... ¿Adivinan quién es?
Mi querido fue el primero en comentarme y darme la bienvenida a la comunidad. :)
Desde entonces, él siguió motivándome a publicar , y debo decir que le tengo mucho aprecio.
Recientemente, tras publicar mi proyecto musical con Monasterio Rap, se hizo presente nuevamente con hermosas palabras de motivación, donde se evidencia su compromiso con el proyecto de apoyo a la comunidad hispanohablante. :)
Por otro lado, apareció apenas comencé a publicar mis primeros poemas, desde siempre apoyando la literatura. :)
Mi realidad hace unos meses
No nací en cuna de oro, todo lo contrario: crecí y me desarrollé en un entorno de pobreza extrema, refugiándome siempre en la música y el estudio para salir adelante.
Al momento de crear mi cuenta en steemit, me encontraba en la recta final de mi carrera universitaria (kinesiología); es decir, me la pasaba de hospital en hospital, atendiendo pacientes, viajando de una provincia a otra, ya que estudiaba a 2 horas de mi pueblo, en la capital. Al mismo tiempo, estaba pasándola muy mal porque mi primer novio (, hijo de
) se había ido a Chile, justamente después de que mi hermano
y mi padre
se fueran a República Dominicana.
Literalmente, me sentía sola en el país cargando con el mundo, ya que mi mamá estaba muy enferma en ese momento y con la crisis de medicamentos que tiene el país desde hace años, estaba en un estado grave de ansiedad. No tenía comida en la nevera, no tenía pasaje para moverme, literalmente sobrevivía todos los días, pedía cola para ir a mis pasantías, le decía a conocidos que me regalaran comida... Todo muy fuerte. Esa situación, sumada a la gran soledad que sentía, se convirtió en algo que me derrumbaba.
Cuando cobré mis primeras monedas pude llenar la alacena de mi casa y ver una luz en medio de la oscuridad. Por fin vi la posibilidad de salir del país y comenzar una vida nueva al lado de mi novio. Eso implicaba dejar mi carrera y a mi madre, pero teniendo en cuenta la situación de Venezuela, ejerciendo allá no iba a llegar a ningun lado; por otro lado, desde fuera tenía más chance de ayudar a mi madre, enviar más dinero, medicamentos, ect.
Esa historia se la saben muchos, fueron muchos posts explicando cómo lo logré y relatando mi viaje, país por país. Gracias al concurso realizados por logré completarme el pasaje para salir del país. Fueron 9 días y más de 4 fronteras cruzadas para llegar hasta donde estoy ahora. No fue un viaje fácil, pero fue lo mejor que me pudo pasar.
Mi amigo y vecino de muchos años (), describió la situación en un solo comentario:
Asimismo, muchas otras personas estuvieron siguiendo la situación y fueron testigos de ese logro. acertó con su comentario, haciendo referencia a los frutos que deja esta plataforma:
Mi realidad hoy
Soy otra persona, en otro mundo. Vivo de lo que más disfruto hacer: cantar. Estoy al lado de la persona que me enseñó lo que es el amor, y tengo la estabilidad financiera suficiente como para mandarle dinero a mi madre en Venezuela y progresar aquí. No es fácil empezar de cero en otro país, por supuesto que no. He sido víctima de la xenofobia y el tipico maltrato al extranjero, pero con sinceridad, son más las cosas buenas que me han sucedido.
La calidad de vida en Venezuela decae cada vez más, a pesar de que muchas personas se ayudan con esta red social para comer mejor, hay algo que se nos sale de las manos: la inseguridad. Es increíble, pero al llegar aquí pude experimentar qué era caminar sin miedo a ser asesinado. Y eso es algo que nada compra.
Desde el momento en qué salí de mi país, hasta el día de hoy, estoy consciente de que el apoyo del equipo fue determinante para poder lograrlo. Estaré siempre agradecida por eso, ya que por mis propios medios, hubiese sido claramente imposible venirme a Chile.
¡Nuevamente, gracias!
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