Toda la razón negro: no somos emigrantes convencionales. Nunca terminamos de irnos, ni de llegar: de repente ya no pertenecemos a ningún lado y es doloroso; casi tanto como seguir con estos instintos de supervivencia adquiridos en medio de tanta guerra, o esa etiqueta de invasores que se nos cosió al pasaporte...
Te quiero mucho, espero poder reencontrarme contigo algún día.
RE: Mi enfermedad