hace días, paseaba por el casco central de mi ciudad y esta suele estar repleta de buhoneros en cada esquina, callejón y avenida, nada fuera de lo normal, en un momento que no recuerdo con claridad se me acerca una señora de avanzada edad diciéndome que si no tenia unas monedas o que si le podía ayudar comprándole los chocolates que ella vendía, no les negare que lo pensé mas de dos veces para comprarle el chocolate, pero así fue le di el dinero ella tan agradecida me dio un beso yo lo acepte sin ningún tipo de repudio, mi mayor sorpresa al llegar a mi casa es que el chocolate es sumamente amargo, quizás sea debido a su elaboración o cualquier cosa, es muy curioso debió a que su presentación es increíble hasta resulta atractiva, pero la realidad fue muy diferente.
espero que les haya gustado esta nota sumamente corta, prometo profundizar mas en los próximos, espero su apoyo, saludos, aquí abajo les dejare un aporte !