Báilame, rodeado con tu cuerpo mi ardiente piel, enciéndeme con la humedad de tus labios, ensálzame, en este fuego…Con tus dedos pegados a mí, dánzame entre susurros, sigue balanceándome entre tu cuerpo, deslizándose en el ardiente cuarto el aire que se vuelve esencia.
Báilame entre gemidos, méceme en tu deseo, acaríciame con tus manos, con la humedad de has vertido sobre mí. Llévame en tus deseos, desnuda para enriquecer las ardientes tentaciones.
Que me transforman al infinito, báilame hasta agotarme, bébeme hasta secarme, júzgame hasta perderme. Elévame hasta que caiga, mírame hasta traspasarme.
Siénteme hasta perder el sentido, disfrútame hasta agotarte, pero dame a cambio hasta tu última gota de amor y pasión…