Se me acelera el corazón abruptamente y no puedo decírtelo. Pero es que me muero de miedo al verte así, cansado, abatido, desganado, enfermo, tienes prohibido volar sin mi.
No puedes irte , no todavía.
Me miras, con esos ojos vacíos y me regalas una media sonrisa que no me alcanza .
No voy a soltarte.
No voy a dejarte ir.
Si hay algo a lo que tuve que acostumbrarme es a conjugar el verbo cuidar. Y yo te cuido, y te voy a abrazar tan fuerte hasta que me duelan los brazos y logre que te pongas de pies nuevamente...
Porque no puedes darte por vencido.
Porque me muero en vida si no estas. Porque no llegamos hasta aquí para dejar nuestros sueños deambulando en la nada.
Nuestros hijos te necesitan mas que nunca. Y yo no se respirar sin tu oxigeno.
Nos queda mucho por hacer, amor mio. Lugares que conocer y canciones que cantar. Nos queda conocer a los nietos que vendrán y celebrar los triunfos de nuestros cachorros.
Te doy mi energía en esta noche oscura y dolorosa. Te doy todo lo que queda de mi, pero no te rindas.
No se te ocurra no estar esperándome en la cama , ni prepararme el te una mañana mas.
A Dios le sobran Ángeles y este no es tu turno de decirme adiós.
Tienes prohibido irte, tu me enseñaste la lucha y la fe en mi cuando creía que ya no me quedaba un motivo pendiente.
Tu me abrazaste cada día para protegerme del dolor y hoy que te veo desvalido me aterra, Solo imaginar que te dejes vencer.
Mi hombre, mi amor, el padre de mis hijos... Que te quede claro que tu tienes prohibido irte a volar sin mi...