El amor eterno de un hombre a una mujer es aquel que incondicionalmente, no pide nada a cambio más que una sonrisa y felicidad plena, llora con orgullo tus metas, te levanta cuando te caes para que des tus primeros pasos, te cuida con recelo, es tu ángel guardián. Dios envía a la vida de una mujer corazones de cristales que pueden romperse, pero solo uno es de diamante y es inquebrantable, el primer amor, nos lleva a sus brazos, luego nos toma de la mano y nos entrega a la vida, pero un pedazo de ese amor estará siempre en nosotras y jamas podremos olvidar.
Hoy, mañana y siempre, gracias por ser mi eterno amor.
FELIZ DÍA PAPÁ.