En las razones providenciales, en el porte hedonista de perfección erótica, nunca se hace alusión a las buenas acciones, porque la belleza lo abarca todo hasta hacerse razón.
En las razones providenciales, en el porte hedonista de perfección erótica, nunca se hace alusión a las buenas acciones, porque la belleza lo abarca todo hasta hacerse razón.