No, no delegues responsabilidades a las personas cuya capacidad de asumir responsabilidades es casi nula.
No, no delegues responsabilidades a las personas donde su preparación intelectual no corresponde a la responsabilidad que delegues.
No, no delegues responsabilidades a las personas donde sus formas de planificar resulten en una constante improvisación de actividades.
No,no delegues funciones a las personas que anteponga sus deseos siempre por encima de una responsabilidad publica o institucional.
No, no delegues responsabilidades a las personas mientras tu no tienes la mínima idea de que debas de hacer.
No, no delegues sin antes evaluar a quienes necesites para que asuman un gran responsabilidad.
Siempre mantén la mente abierta y se una persona minuciosa antes de delegar responsabilidades. Así evitarías malentendidos y te ahorrarías dolores de cabeza.
No presumas ser un buen jefe si no eres bueno delegando. Ni mucho menos presumas ser un buen jefe cuando no eres bueno reconociendo los resultados en equipo.