Como he comentado infinidad de veces, el mundo audiovisual es un reflejo de la vida, se tocan los mismos temas que nos afectan como individuos o como sociedad, además se busca ilustrar, emocionar y apelar a la imaginación y fantasía del espectador. Así pues, “las minorías” también tienen su espacio en este mundillo.
Como siempre, nos podemos encontrar de todo, desde productos que tratan temas sociales, raciales y de minorías muy seriamente hasta otros que tiran de clichés típicos y terminan convirtiendo a las minorías en un chiste casi. A esos chistes le vamos a prestar atención hoy y así nos echamos unas risas, que nunca están de más.
El cine comercial de Hollywood, tratando siempre de ser políticamente correcto, ha intentado integrar a las “minorías” en muchas de sus producciones. Como el cine es un reflejo de la vida y en la vida hay minorías, pues las metemos aunque sea con calzador. No se si tienen un libro de estilo, o es una tradición, o los directores son todos de alguna asociación cultural de carácter supremacista de la raza aria, pese a ser, casi todos los productores y los que financian el cine, judíos. Lo que no deja espacio a la duda es que los blancos caucásicos son “la mayoría” y todos los demás son “las minorías”, es decir, orientales, sudamericanos, indios de América, hindúes, paquistaníes, árabes, que ya no son minoría sin más, ahora para el cine son minoría terrorista, que es como una categoría superior,. Han ascendido de categoría estos últimos 20 años más o menos y se han situado casi al nivel de la minoría rusa que fue la minoría terrorista mayoritaria las décadas anteriores… y dejó en último lugar a los afroamericanos, que es la forma políticamente correcta de llamar a los negros.
Los negros ya disfrutan de un cine minoritario donde ellos son mayoritarios y del que disfrutamos igualmente los mayoritarios y los minoritarios sin distinción, de menor a mayor y partiendo del medio. ¿Que no me han entendido? Pues resumiendo, que los negros hacen cine producido, dirigido y protagonizado por negros y que los blancos podemos disfrutar de él ya que da igual el color, si el producto es bueno, a mi al menos me da igual de qué color tiene la piel el que lo hace.
Una vez que ya tenemos más o menos claros los conceptos a los que nos referimos, pasamos a ejemplos prácticos del asunto.
Cuando en las películas se incorporan las minorías solo para cumplir el cupo étnico necesario para abrir el abanico de potenciales espectadores a todo el mundo, se suele caer en las mismas rutinas de clichés que ya son reconocibles y yo diría que imprescindibles, hoy en día, para hacer un guiño a la audiencia en referencia a los clichés mencionados. Esto se entiende mejor con un ejemplo gráfico que ya verán como les sonará.
Imaginemos una película de terror de esas tan recurrentes en la que hay un grupo de personas y un asesino va a terminar con ellas de una en una. Los integrantes del grupo son:
El capitán del equipo de baloncesto, blanco, alto y guapo.
Una rubia con unas tetas descomunales, novia del capitán y estúpida perdida.
Un negro gracioso.
Un chino experto en Internet o en cualquier tipo de tecnología, lleva un Casio calculadora en la muñeca.
Un hispano que rivaliza en chistoso con el negro o que pertenece a una pandilla de violentos asesinos de metro y medio de altura. La Mini Mara Salvatrucha del Chiquipark
Una chica blanca, sin amigos, la que denominan rarita en la escuela, que siempre viste de negro y escucha música satánica en la soledad de su marginación.
Bien, si ahora les pregunto el orden de ejecuciones del asesino, ¿a que les sale de carrerilla?
Claro, está clarísimo, si atendemos a los clichés sobre minorías del manual de clichés para minorías en el cine “joliwudiense” actual, el orden es… Primero muere la rubia tetuda, los demás se esconden, luego el capitán del equipo, después el negro, luego el asiático y el hispano. Estos tres últimos pueden variar su orden ya que son secundarios de relleno… después la chica blanca pero que es de una minoría Emo, se salva y termina con el asesino. Todos ellos pasan antes de morir por un supermercado 24 Horas regentado por un indio de la India y así ya cubren todo el muestrario de minorías actuales.
Creo que este ejemplo sirve para entender porque alguna vez las minorías protestan por como se les trata en el cine.
Si eres oriental tienes que dar patadas y puñetazos a lo Bruce Lee o, como mínimo, ser un hacker medio decente. Si eres negro tienes que ser violento y criminal o gracioso, si eres del Oriente Medio o de la India tienes que ser experto informático o terrorista islámico, si eres hispanoamericano tienes que ser un delincuente o un delincuente, y así siempre, no hay mucha más variedad.
No quiero entrar en temas de género ni meterme más con los insultos raciales que todo este tema supone porque, como he comentado, quiero que este post sea en clave de humor, pero dejo constancia de lo peligroso que me parece todo este asunto ya que el cine tiene una capacidad de influir en nuestras percepciones y prejuicios mucho más importante de lo que muchos somos conscientes y, es un arma muy peligrosa en manos de unos cuantos productores y creativos.
Eso en cuanto al cine de Hollywood, pero no es el único que tira de clichés para referirse a las minorías o que los utilizan para atraer al público. Si nos fijamos en el cine europeo y sobre todo, en este caso en el cine español, las minorías son uno de los espectros de población que más apasionan a algunos de nuestros más notables directores como puede ser Almodóvar… Drogadictos, putas, travestis, folclóricas, maltratadas, toreros, etc. Algunas películas de Almodóvar se pueden considerar muestrarios de minorías y como es un director muy famoso, luego los extranjeros se creen que aquí todos bailamos sevillanas por la calle mientras vamos a casa de nuestro hermano travesti que vive con una puta drogadicta y se pegan el día viendo matar toros en la tele… no es así!!! Mas o menos es todo así, pero vemos más fútbol que toros!!
De todas formas, es de agradecer que el cine español haya cambiado la percepción de los extranjeros hacia los españoles, en los 80 solo pensaban que éramos pequeños, morenos y gritones.
Como este artículo lo escribo desde la visión de un español, que soy yo, y me interesa mucho saber cuales son las minorías y cómo se les trata en el cine hispanoamericano, les invito a que cuenten cuales son los clichés de su cine, el venezolano, argentino, mexicano, cubano, etc.
Por ejemplo, en España, cada vez que aparece un argentino, habla mucho y generalmente es psicoterapeuta, si es ecuatoriano es pequeño y simpático, si es venezolano es que lo que estás viendo es un culebrón, etc.