A mi nunca me falta en la mañana, y estoy segura que a la mayoría de mis compatriotas venezolanos les ocurre igual. Me refiero a un acompañante incondicional, presente en muchos hogares a nivel mundial. Se trata de El Café.
El café es una bebida a base de granos tostados y molidos de las semillas de la planta de café o cafeto. Su aspecto es el de pequeños frutos rojos que crecen en pequeños racimos en los tallos de las ramas de la planta. Estos frutos se recolectan a mano, se limpian y "pelan", eliminando la piel o capa, dejando al descubierto los granos que darán origen a una de las bebidas mas consumidas en el mundo. Luego estos granos son tostados y molidos, para luego, con un proceso de lixiviación con agua a elevada temperatura, obtener nuestra deliciosa bebida.
El café es un gran estimulante neurológico debido a su contenido de cafeína, por eso algunas personas consumen varias tazas al día para sentirse mas activos. Otros, como yo, lo consumimos varias veces solo por gusto, porque es delicioso y es una oportunidad única para compartir con amigos un momento gratificante.
El alto consumo de esta bebida, ha originado que exista una gran variedad de maneras de consumirla, y mezclarla con otros elementos. Una de mis variaciones favoritas es el llamado "Café Mocaccino", que no es mas que un café mezclado con leche y muy cremoso, con o sin azúcar dependiendo del gusto de cada quien. Es el que mas preparo en casa.
Para mi es imprescindible disfrutar de un buen café, eso convierte cualquier espacio es un lugar especial. Compartir un café con amigos es el momento perfecto para conversar y relajarse, convirtiéndolo en único y memorable. En mi casa no me falta, es inseparable en mi desayuno y al final de la tarde es reconfortante una gran taza de café con leche.
Les invito, desde ahora, a vivir su experiencia con el café como un momento agradable, disfrutar su sabor, aspirar su aroma delicioso, cerrar los ojos y dejar que todo ese mar de olores y sabores transporte nuestra imaginación.
Gracias por leerme