¿Por qué dedicarnos tiempo a nosotros mismos no es bien visto por muchos?
Generalmente lo que sucede es que asociamos el hecho de colocarnos como prioridad con el egoísmo, hay otras que piensan que es innecesario o una pérdida de tiempo, y así, muchas cosas recurrentes. Se han olvidado de la importancia que tiene la simple acción de detenerse, respirar, reflexionar y quizá sólo conversar con nuestro yo interno.
¿Por qué el despeje?
Para poder desarrollar este punto debo empezar por contar lo que me llevó a escribir este post. Llevo días con un enorme bloqueo creativo, pero demencial, hasta hace tres días me detuve a cuestionarme el por qué sucedían este tipo de cosas, porque por supuesto a todos en algún momento nos ha pasado; me dí un espacio de todo y me despejé durante un día de todo lo externo, me di cuenta de que estaba rodeada de caos, saturada de situaciones, responsabilidades, deberes, personas, ect.
Parte del tiempo que tenemos en el día podemos dedicarlo a nosotros mismos, invirtiéndolo en lo que nos apetezca, pueden ser cosas tan simples como tomar un ducha como cosas con algo mas de complejidad, pero con un mismo fin: olvidarse de todo.
¿Qué sucede cuando invertimos tiempo en nosotros mismo?
Si bien cada persona tiene una experiencia totalmente diferente, generalmente obtemos más claridad, pensamos de una manera diferente a cuando los estímulos externos afectan la comunicación interna. Esto nos hace contar con una mentalidad conclusiva, lógica y objetiva. Y es justamente eso lo que nos permite resolver dificultades.
Debemos colocarnos como prioridad siempre, como te sientas contigo mismo es lo que vas a transmitirle a los demás. Cuando tienes claridad puedes afrontar todo con claridad.
Es necesario perdernos en nosotros mismos, dedicarnos a pensar sin condicionamientos y libertad plena. Tomar un respiro de la rutina siempre tendrá resultados positivos para ti , es totalmente individual, el único responsable de lo que hagas o dejes de hacer, serás tú mismo. No pienses que es una perdida de tiempo o innecesario, evita condicionamientos, disfrútate en tus mejores momentos y cumple con tus responsabilidades sin olvidar que la mayor prioridad eres tú.