El siguiente post es un fragmento adaptado para Steemit, de un material didáctico elaborado para mis estudiantes de la UCLA. Al momento de postear no sabía que uno de mis estudiantes había subido este material a la red y cheetah me avisó; por suerte, en la publicación está claramente mi nombre: Prof. Msc. Ivy Escalona de Orellana.
Tradicionalmente, la lectura se concibe como una actividad pasiva, en la que el autor del texto expone sus ideas y conocimientos, mientras que el lector solo recibe toda la información. Desde esta percepción, la lectura se centra en dos vertientes: lectura como producto o texto y lectura como acto de leer. En el primero, la lectura es el escrito que va a ser sometido a la observación e interpretación de un receptor; y la segunda, se refiere a la acción de decodificar un texto.
Si se considera la lectura como acto de leer, es importante valorarla como un proceso complejo y forma de comunicación de múltiples alcances. En este sentido, como lector dejas el papel pasivo de solo percibir mensajes, para darle un valor agregado a la información que recibes, con tu interpretación, conocimientos previos, ideas y valores.

Esto es coherente con la lectura que efectuamos en Steemit, porque tenemos la oportunidad de interactuar con el autor comentando su texto, aportando nuestras ideas u opinión de lo leído, y a veces hasta relacionando con textos que leemos fuera de Steemit.
Por otro lado, a pesar de que en esta blockchain nuestra principal finalidad leyendo es en teoría “curar”, tenemos otros intereses implícitos cuando leemos post, y es por eso que les presento una clasificación de la lectura según el propósito del lector:

El lector se propone ampliar sus conocimientos acerca de una temática determinada. Este tipo de lectura es detenida, minuciosa, con regresiones frecuentes y la información obtenida se relaciona constantemente con la previa; también se aplican procesos de síntesis y definición de conceptos que permitan transformar lo leído. Esta modalidad es la usual cuando se ha seleccionado un material escrito, para utilizarlo como referencia en la obtención de una nueva destreza, como ocurre cuando se utiliza lo aportado por los tutoriales.

El lector se divierte con la lectura, es decir, la lleva a cabo por placer y gusto hacia ella. Esta lectura también es lenta y con regresiones, ya que el lector está relajado y no tiene apuros en culminarla. La reflexión comúnmente aparece en esta lectura, porque el lector suele seleccionar temáticas de su interés personal.

Se realiza para la ubicación de un contenido específico y desecha aquello que no le interesa. Sus usos más frecuentes son en investigaciones, cuando se visualiza superficialmente un libro al averiguar si contiene información de utilidad para un trabajo, en algunos casos los lectores se ubican en los tags, y en otros, pasan los post de forma relativamente rápida, leyendo títulos y quizás algunas primeras líneas.
Al leer periódico esta modalidad también es muy común, pues se suelen leer los títulos hasta encontrar algún artículo que llame la atención o sea de interés personal. Lo más frecuente es que luego de esta lectura, se proceda a una más detenida (para aprender o disfrutar), pues al encontrar la información de interés, el lector se detiene para profundizar en ella.

En palabras de Prado (2004):
supone deslizar la vista por el texto, sin ninguna finalidad concreta.
En este caso, la actitud del lector es pasiva y no procesa la información que observa; según la autora, en estos casos no se asimila lo leído.

La lectura se lleva a cabo para generar nuevas ideas que permitan crear otros post, es decir, es fuente de inspiración y funciona como recurso creativo. Es importante aclarar que estas lecturas no siempre se dan por separado, pues en algunos casos el lector puede tener dos intenciones al
momento de encontrarse con el texto; por ejemplo, puede leer para realizar un post tipo ensayo o cuento (para crear) pero simultáneamente obtiene conocimientos (para aprender); o puede leer para aprender, pero si se trata de un tema que resulte de su interés, igualmente disfruta de la lectura.

Desde este enfoque, el lector deja de ser un mero receptor de conocimientos, para participar activamente en el procesamiento de la información, pues aporta sus conocimientos previos, evalúa y controla su interpretación y aprendizaje, opina, critica y reflexiona; logrando que la interpretación del texto no sólo dependa de la redacción y estilo del autor, sino de las condiciones cognitivas y contextuales que lo caracterizan. En este orden de ideas, Hall (citado por Prado, 2004) ofrece dos definiciones de la lectura según este enfoque:
Es un proceso complejo, en el que intervienen factores perceptivos, cognitivos y lingüísticos.
Es un proceso interactivo que no es el resultado de sumar los significados de las palabras del texto, sino de poner en práctica el lector una serie de estrategias y habilidades cognitivas, entre ellas de anticipación y comprobación de hipótesis, a lo largo de todo el proceso.

El término “interactivo” da cuenta de la importante participación que mantiene el lector con el texto, porque a medida que lee incorpora la aplicación de operaciones cognitivas que le permiten controlar su proceso de adquisición y transformación de información. Igualmente, Parodi (2003) afirma que el proceso de comprensión lectora amerita un plan de tareas que se propone el lector para resolver las situaciones con las que se enfrenta en la decodificación e interpretación del texto, lo cual es una habilidad que se desarrolla a través del tiempo.
No existe lectura sin comprensión, porque leer implica necesariamente comprender y la sola actividad de decodificar letras y palabras unidas para reproducir sonidos, no es leer. La comprensión lectora implica la realización de una serie de habilidades cognitivas superiores, tales como, reflexión, espíritu crítico, conciencia, entre otros; por lo que, cuando se lee de forma eficiente y constante, se desarrolla el pensamiento. Así que mi estimado curador, leer en Steemit conlleva la aplicación de procesos cognitivos que sin duda están desarrollando tu intelecto.

Todas las imágenes son de mi autoría.
Referencias
Prado, J. (2004). Didáctica de la lengua para educar en el siglo XXI. Madrid: La Muralla, S.A.
Parodi, G. (2003). Relaciones entre lectura y escritura: una perspectiva cognitiva discursiva. Chile: Ediciones Universitarias de Valparaíso.