A veces soy tan ingrata con mi vida,
atraigo pensamientos malos donde no encuentro salida,
le pido perdón a Dios por tanta tontería,
si con solo respirar ya es motivo de alegría.
Mi mente es tan inquieta, no para de pensar,
en vez de buscar soluciones, crea caos sin cesar,
sigo siendo una ingrata con mi vida
hay tanto por hacer y yo me siento perdida.
Hay gente a mi alrededor y aun me siento muy sola,
pienso que la soledad me golpea tan fuerte como una ola,
soy tan ingrata que no aprecio el verdadero amor,
esperando que algún día quiera desterrar el dolor.
Jackelin López