Aquella pluma, quedó sin tinta, de tanto escribir su día a día,
con tantas angustias que en el alma sentía,
pero esa historia que causó tanto llanto y tristeza,
acabó en una hoja que rompió con firmeza.
Ha llegado su hora, he aquí el momento,
en el que después del cruel final de cuento,
un nuevo capítulo en su vida ha comenzado
y en una página en blanco, otra historia ha iniciado.
Jackelin López