Vivo la emoción de saber que siempre estás a mi lado,
cada amanecer junto a ti, me hace vivir aferrado,
me enamoro día a día de tu preciosa mirada,
es que vives en mis pensamientos, mi reina amada.
Alguien recomendó que no me entregara tanto,
pero como no amarte, si me has convertido en un santo,
tienes la virtud de hacerme olvidar mis penas,
sacarme una sonrisa cuando no existen noches buenas.
Mi corazón no se equivocó al escogerte,
desde que te vi, supe que iba a quererte,
ya son diez años de habernos casado
y solo vivimos el presente ¡Qué nos importa el pasado!