Amargaste los días de un comienzo
Y cómo dulce transcurrir te volviste arte de un lienzo
Llenaste de sed y transformaste océano en un desierto
Pero como atardecer efímero y decepcionado
Cambiaste la transparencia de aquel viejo evento
La coincidencia asume que eres parte de la soledad misma
Que sin mirar atrás opones el paso a tu conciencia
Dejando sin fuerza la pertenencia que en mi ya no brilla
Buscando el querer ser parte de tu magnificencia
Empezaré a dejarte ir y que el el viento me lleve
Dejaré de arrastrarte con el pasado que aún te tiene
Volveré y aceptaré que te quise hasta más no poder
Pero será un afectó que mi frío queme
Quizá algún día tu regreses pero ya, hasta entonces no estaré.