Escribir es más que un desahogo para mi mente. Es dejar de ser yo y unirme con los que me rodean, compartiendo más que solo el planeta en el que coexistimos.
Eres la pregunta repentina que surge a la mitad del cigarrillo.
Eres los últimos cinco segundos de mi canción favorita.
Eres la cortada en mi brazo que nunca dejo cicatrizar.
Eres la lágrima escurridiza corriendo por mi mejilla.
Eres el ruido que hace el vacío al salir de mi alma.
Eres el dolor en mis ojos cuando no uso los lentes.
Eres la soledad que siempre me acompaña.
Eres la última página de mi libro favorito.
Eres la botella de ron vacía bajo mi cama.
Eres el beso de dos extraños frente a mí.
Eres la mirada vacía de todas las tardes.
Eres la hojilla bailando entre mis dedos.
Eres la libertad que sólo la muerte otorga.
Te odio.
Muchas gracias por haber leído todo hasta el final. Espero les haya gustado y que sigan visitando mi blog en próximas ocaciones.