Esta es la historia de una mujer que ha sido abandonada por su esposo a la edad de 27 años, ella se encuentra sola con sus dos hijos, esta mujer tiene por nombre Margaret y sus hijos llamados Gabriela (5 años) y Gabriel (3 años) desamparada con sus hijos se encuentra en un momento difícil, ya que el padre de los niños se ha desentendido de ellos y no quiere responsabilizarse más por ninguno, ella decide tomar las riendas de su vida y retoma sus estudios (ya que los había dejado porque se había enamorado muy joven) y a su vez comienza a trabajar, para poder obtener sustento para sus retoños, en los momentos de su ausencia los niños son cuidados por su abuela, quien es una señora ya de avanzada edad y con muy poca paciencia y entre regaños y nalgadas los cuida mientras su madre sale a estudiar y después de clases va a trabajar como domestica para una familia de clase media, Margaret es optimista piensa y se repite así misma que saldrá adelante por ella y sus hijos, los días pasan y ella sigue luchando en contra de las adversidades llegando al punto en momentos de no querer continuar más, pero sacando fuerzas de donde no las hay ella sigue su batalla, ya han pasado dos años los niños ya entienden un poco más y le preguntan a Margaret por su padre ella les dice que su padre está trabajando lejos y que pronto volverá, gesto noble que ella tiene con sus hijos para que no lo odien, a la edad de 29 años Margaret conoce a un chico en el instituto donde estudiaba, un joven menor que ella su nombre José, ellos hicieron química inmediatamente ese cruce de miradas que se perpetraron en sus pensamientos, el enseguida la abordo y le buscó conversación y así comienza una nueva etapa en la vida de Margaret olvidando inmediatamente los días dolorosos que paso con su ex esposo, la cual fueron días que ella no quisiera volver a repetir ya que él era jugador, alcohólico, mujeriego y pare de contar.
José y Margaret siguen viéndose y saliendo por momentos, cuando el trabajo y los estudios se los permiten, pero hay algo en el corazón de José que aún no expresa y Margaret tiene el presentimiento de que algo pasa, de pronto una mañana su ex esposo aparece y llamando a la puerta de la mama de ella salen corriendo los niños para ver quién es, la mayor Gabriela reconoce a su padre de inmediato, pero el pequeño Gabriel lo mira con recelo desde las piernas de su madre ya que solo tenía 3 años cuando se fue, el niño sabía que era su padre pero no confiaba en él, Margaret acercándolo logra conseguir que abrace a su recién llegado padre, después del bullicio y la algarabía de los niños Margaret les ordena que vayan a ver televisión y así poder entablar conversación y saber por qué había regresado, después del extenuante rodeo de su ex esposo ella lo manda a callar y le exclama a viva voz ¡¿qué haces aquí?! Respondiéndole el “vine por ti me he dado cuenta que sin ti no se vivir y vengo a recuperar lo que un día deje” respondiendo ella “pues lo que un día usted dejo otro los recogió del suelo” el entendió el mensaje y sin referir otra palabra se despidió de sus niños y se marchó de nuevo, y mientras se alejaba Gabriela lloraba gritando “papi no te vayas de nuevo” el en la lejanía les exclamo “tranquila hija no me marchare vendré por ustedes” Margaret al escuchar esto tomo a sus hijos y entro a la casa.
Al día siguiente su ex esposo volvió aparecer y confrontando a Margaret le exigió la custodia de los niños y ella con ingenuidad en su corazón puso a escoger a los niños entre su padre y ella (creyéndose segura que sus niños la escogerían a ella) para su sorpresa Gabriela dice ¡me voy con papi! y su hermano Gabriel en vista que su hermana dijo esto exclamo el ¡yo también! Margaret no lo podía creer, se sentía dolida, traicionada y llenándose de rabia les dijo ¡váyanse con su padre! el tomo a sus hijos y se fue y en la lejanía le grito ¡jure que te daría en donde te duele por haberme despreciado! y todos sabemos que el lado frágil de una madre son sus hijos, después de acontecer todo esto Margaret fue a los brazos de José desconsolada para platicarle con llanto en sus ojos todo lo que había pasado, el consolándola le decía “tranquila todo se resolverá pronto”.
Pasaban los días y José la seguía frecuentando pero ya no de la misma manera, cada vez se veían menos y él se perdía de vez en cuando sin dar ninguna explicación y Margaret afligida le preguntaba que le pasaba? el solo respondía “nada” ella solo lo miraba y se conformaba con esa respuesta, ya que se había enamorado perdidamente de él desde aquel día en que lo conoció, pero José guardaba dentro de su corazón una simple atracción por ella (ya que Margaret era hermosa en gran manera) porque para él, era un pesar que ella tuviera dos hijos y eso no le agradaba mucho. Ya ha paso todo un año Margaret cuenta con 30 años de edad y José tiene 23 y los planes de ella es casarse, formar una familia, tener estabilidad en un hogar, pero los pensamientos de José son otros, simplemente quiere estar con ella y más adelante vemos que pasa, una noche ella se escapa con él porque el deseo y la pasión entre ellos era muy fuerte, consumando su amor en un mar de besos y caricias, haciéndose uno solo hasta el amanecer.
Al día siguiente se despiden con un amoroso beso, el para su casa y ella para la casa de su mama, pero la doña (mama de Margaret) la recibió enardecida catalogándola de fácil y arrabalera por haber amanecido en la calle con un hombre que no era su esposo (ya que la doña era una mujer enchapada a la antigua) Margaret con la moral por el suelo baja la cabeza y no le refuta nada a su mama, y se encierra en su cuarto por lo que queda de esa semana, por otro lado José pensativo medita sobre la triste vida que ha llevado Margaret, una vida llena de traiciones, de dolor, de desprecios (tanto de su ex esposo como de su madre) y ahora el contribuye a todo eso, sumando sus falsas pretensiones en la vida de Margaret, pero los días pasan y a José no lo deja dormir su conciencia sabiendo que la mujer que lo ama se le pasa el tren, que ya no es una jovencita como para estar perdiendo el tiempo en amores ilusorios que no tienen ningún provecho a ciertas edades, él está entendiendo que no es justo tratar a una mujer de esa manera tenga o no hijos.
Una mañana Margaret amanece enferma con varicela sin poderse valer por sí misma (todos sabemos lo fuerte que es esa enfermedad a edades avanzadas), solo teniendo los cuidados mezquinos de su madre (como si esa señora despreciara a su propia hija) ella toda adolorida llama a su amado José y contándole por teléfono todo lo que le está pasando y los malos tratos de su madre revienta en llano y le pide ayuda, José sin pensarlo le dijo ¡te vienes para mi casa hoy! Margaret no podía creer lo que su oído derecho escuchaba y dejando de llorar le pregunta ¿en serio? diciendo el “si en serio”, Margaret se levantó como pudo recogió un poco de ropa y su cepillo de dientes y con el corazón en la boca de alegría lo espero, al llegar José a la casa de ella la cargo en sus brazos y sin despedirse siquiera de la mama se la llevo.
Pasando una semana Margaret sigue aún convaleciente pero José nota que la cantidad de ropa que trajo no era suficiente, preguntándole por qué había traído tan poca ropa? ella le respondió “es que solo me vengo a quedar la cuarentena de mi enfermedad” respondiendo el con una voz suave en forma de negación y moviendo la cabeza “no mi amada tú no te vas mas nunca de mi lado, a partir de hoy tú vives conmigo” Margaret lo beso con alegría y con su corazón latiendo a mil por segundo le dijo “gracias mi amor sabía que me amabas”. Ella continuo en reposo hasta sanarse completamente, José adquirió una casa más grande para traerse a los hijos de ella, ya que el entendió que esos niños son parte de la que ahora era su compañera, José rompió con todos esos prejuicios que la sociedad le inculca a los niños y jóvenes que se van formando, el entendió que una mujer así tenga hijos y una separación en su vida sigue siendo mujer, un ser pensante y con sentimientos, que se debe amar y respetar, José entiende esto hasta el día de hoy.
Si te gusto mi Post, vota, comenta, comparte y sígueme con gusto te seguiré.