Hola mi gente, saludos y buenas vibras para todos.
Muy pocas son las veces que se tiene la oportunidad de contemplar un atardecer desde ciertos lugares, la cima de una montaña, la azotea de un edificio en una ciudad llena de rascacielos o desde la orilla de una playa. Todos pueden ser impresionantes pero cuando sólo estás tú rodeado de pura naturaleza puede tener un valor agregado importante. Tal es el caso del día de hoy, un bonito atardecer en el mar. Vamos con las fotos, espero las disfruten.
La señal del cielo.
Fue una tarde en una playa de las costas del estado Aragua, estaba en la posada donde me hospedaba y de repente empiezo a ver que la luz natural se empieza a convertir en naranja, ya sabía lo que estaba pasando. Creo que soy medio cazador de atardeceres, me gusta fotografiarlos porque nunca son iguales. Total que bajo a la playa que quedaba a 2 minutos caminando y muy pacientemente espero a que el sol se coloque detrás de ese grupo de nubes que ven en la foto, 5 minutos después ocurre lo que quería y ¡CLICK!, tenía la foto.
Pero como el planeta no deja de girar, el sol tenia que terminar de esconderse originando la siguiente postal:
El ocaso playero.
Lógicamente sabia que iba a poder captar al sol escondiéndose al final del horizonte, era cuestión de tiempo, minutos quizás. Me senté en la arena un rato a esperar que la media luna solar sobresaliera en aquella linea horizontal para que la foto valiera un poco la pena, y si, creo que por poco valió.
No les voy a mentir, lamenté no tener la cámara y el trípode, el resultado hubiese sido de mejor calidad. Pero esto es lo que me gusta de este tipo de fotos y experiencias, que a veces lo importante es simplemente captar el momento independientemente del medio que se haya usado. Porque la fotografía es eso, poder transmitir y compartir situaciones sin importar las circunstancias.
Luna en cuarto creciente.
Como era obvio, después de aquel cálido atardecer tenia que caer la noche. No sabía si iba a haber luna, para mi sorpresa la hubo y eso me permitió terminar el "cuadro natural" que comencé con el sol escondido entre las nubes. En ese momento no lo pensé de tal manera pero después de revisar las fotos me percaté que había podido captar el día y la noche en su máxima expresión.
Nunca se sabe las sorpresas que la naturaleza tiene para ofrecernos, es por eso que siempre hay que estar dispuesto y preparados, si son cazadores como yo, para captar esos momentos. Todo es cuestión de alzar un poco más frecuentemente la vista y VER lo que tenemos al frente.