Fuente
Eugène Delacroix "Libertad guiando al pueblo"
Hará ya unas semanas cuando tuve una discusión con respecto a los derechos y las libertades. Hablábamos del derecho a la educación superior y surgió el desacuerdo. Yo afirmo que la educación superior no debe ser gratuita.
¿Por qué?
Veamos, todo derecho garantizado por un gobierno implica un gasto económico, por lo tanto el gobierno debe encontrar los medios para financiarlo. Ya que los gobiernos (como se ha demostrado miles de veces) rara vez producen riqueza, los medios de financiamiento irremediablemente vendrán del apropiamiento de la riqueza ajena; ya sea vía impuestos o emisión de dinero inorgánico.
Por lo tanto, cada derecho garantizado por un gobierno implica para el ciudadano ceder algo, cambiamos una porción de libertad a cambio de escurrir la responsabilidad personal en ese aspecto.
Recapitulo; para que la educación superior sea gratuita, el gobierno debe recolectar riquezas y fundar organismos que impartan dicha educación. Estos organismos estarán bajo la influencia del gobierno de turno, posiblemente prestándose a la ideologización del estudiantado y a la censura.
Por otro lado, la educación superior no es requisito imprescindible para que una persona logre la prosperidad o la felicidad, de hecho, en un país con una economía pujante la enorme mayoría de su fuerza de trabajo la integran mano de obra cualificada y técnicos.
Entonces, ¿es conveniente que la educación superior sea gratuita? No, en mi opinión lo que podría considerarse un derecho es la posibilidad de acceder a la educación superior que no es lo mismo. Deben crearse las circunstancias para que los mejores, los más aptos y brillantes sean los que accedan a la educación superior, garantizando que una vez cursen sus estudios sean profesionales capaces y de élite.
Pero esa discusión me llevó a la pregunta: ¿Qué es un derecho?, ¿quién los garantiza?
Y la respuesta es que los derechos son una ilusión. El derecho (cualquier derecho) es establecido en la Ley, siendo responsabilidad del Estado hacerlo respetar. El derecho a la vida por ejemplo, es un derecho garantizado universalmente pero que ningún gobierno es capaz de hacer respetar; cada asesinato, cada muerte es una violación al derecho, demostrando constantemente la paradoja de intentar garantizar derechos.
Como mencioné antes, nosotros los ciudadanos cedemos parte de nuestra libertad ante el Estado a fin de otorgarles la capacidad de hacer valer nuestros derechos y muchas veces, son incapaces de cumplir con su responsabilidad. Hacemos un mal negocio.
Cada derecho que exigimos lleva implícito el germen de la esclavitud. Cuando delegamos en el gobierno la responsabilidad de ofrecer educación universal gratuita por derecho, le entregamos además la autoridad para cobrar impuestos y escoger el perfil de la educación que impartirá; cuando exigimos el derecho a la vida cedemos nuestro derecho natural a la defensa personal, cuando exigimos el derecho al agua, le damos al gobierno autoridad para regular y manejar la industria.
Es decir, cambiamos derechos por libertades, cedemos posibilidades a cambio de realidades. En algunos casos es necesario, en aras de la convivencia. Considero que el monopolio de la violencia debe ser del estado, el estado debe encargarse de mediar e impartir justicia; proteger la vida y las propiedades de los ciudadanos evitando excesos o la barbarie. El resto de los derechos son otra cosa.
Por ejemplo, ¿queremos darle la autoridad al Estado para controlar la producción y distribución de alimentos en base al derecho a la alimentación?, ¿es conveniente darle al Estado la autoridad para meter su mano en nuestros bolsillos?
Hasta acá no he dicho nada nuevo, millones de personas mejores que yo han llegado a la misma conclusión. Pero ¿qué pasa en Steemit?
Voy a aventurar una teoría. Steemit hispano, como nueva plataforma se encuentra en un estado primitivo de sociedad, no hay estados establecidos, no hay una autoridad central, no hay una constitución. Como en todo grupo humano, surgen pronto alianzas que permiten a usuarios ayudarse mutuamente y apoyarse; llamémoslos clanes.
Estos clanes se construyen en torno a un líder, un jefe que ofrece riquezas y protección a sus siervos a cambio de disciplina y pleitesía. Ese es palabras más, palabras menos el modelo que siguen actualmente los proyectos de curación.
Entonces; tenemos una gran comunidad hispana, muchos de sus miembros no han tomado partido en las luchas de los clanes y aún así aspiran a su voto, como si fuera un derecho.
Pero recordemos que los derechos se ganan cediendo algo a cambio. Es una mentira malintencionada prometer derechos sin exigir nada a cambio, así como es una soberana ingenuidad exigir derechos sin estar dispuesto a ceder algo a cambio.
Ahora bien, volvamos a Steemit. Tenemos clanes que luchan por la hegemonía. Tenemos gente que espera obtener beneficios de los cabecillas de los clanes. Tenemos cabecillas demagogos que no dudan en usar la demagogia y el populismo para reclutar fieles. Y estamos nosotros.
Nosotros. Hablo de nosotros cuando me refiero a pequeños usuarios que producimos contenido y esperamos que sea apreciado por su calidad, por su merito y nada más. Pero desgraciadamente, en estos momentos Steemit hispano es una sociedad de clanes donde la riqueza y la justicia se reparten por los cabecillas; son decisiones personales basadas en su criterio personal; ni más ni menos.
Y esto es natural. Y eso es lo que debemos cambiar. Los minnows debemos buscar la manera de presionar a los clanes para que evolucionen, debemos entender que NO hay derechos gratuitos y que apoyar a uno u otro clan para qué tome el poder sin establecer leyes claras no será solución de nada, simplemente el poder cambiará de manos y lo que percibimos como injusticia prevalecerá.
Debemos entonces comprender que derribar a @Cervantes no es solución de nada a no ser que se cambie el status quo; debemos entender que toda sociedad civilizada se sostiene sobre el imperio de la ley, una ley que se impone una vez uno de los clanes alcanza el suficiente poder y entiende que la mejor manera de mantenerse en él es impartir justicia entre sus ciudadanos.
Entonces, invito a los que dirigen esta guerra a ser transparentes en sus intenciones, a dejar las arengas demagógicas y buscar la evolución de la comunidad hispana; invito a los minnows a entender que no se tienen derechos en una sociedad sin ley y que para tenerlos, hay que ceder trozos de libertad a cambio.
Los derechos no salen de la nada, cada derecho nace de una libertad que cedes y mientras no haya Ley, quienes toman tu libertad no están obligados a respetar tus derechos; así que te dejo una advertencia, no creas en inescrupulosos que ofrecen villas y castillas a cambio de tu apoyo en una lucha para sentarse en el trono, porque una vez lleguen a él, serás de nuevo un siervo que contempla la mesa real esperando las migajas.