te va guiando la mano hasta llegar a mi lado,
con sonsonetes de nardos con jazmines irisados.
Y las copas verdes de frondosos árboles,
tintinearan cristales, con mil fragancias de vinos,
embriagándose el sendero, anunciando tu llegada.
…Solo dos cuerpos respiran el olor a compañía.
y nos vamos abrigando con las manos
la gélida de tu ausencia,
y se convierten los dedos en canelas
fuego y lumbre..
donde quedamente al oído, murmura la que te espera:
acompáñame este hastió que ya mi boca se inunda
de haberme sorbido a solas...
Todas las gotas del tiempo…
Todos los tiempos de luna…
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