no se cansaba de alumbrar el sendero,
y una fina lluvia le da a la escena
cierto tono de bucólico romance.
de altas calzadas, de rojos ladrillos
que testigo fueron de muchos murmullos
promesas de amor.
para ocultar su acalorada faz.
Fueron besos de lumbre, astillas que crepitaban
con sabor a higos y almíbar.
A lluvia con ropa húmeda…
Con vapor de cuerpos…
tan solo, tan sola recuerda el almíbar de los higos…
Que me endulzaba en lluvia de besos tu boca.
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