Hablaban muchas tonterías. Decían que estaban acabados. Otros se atreverieron a decir que Él estaba en decadencia. Algunos, una minoría claramente, defendimos lo que significan estos colores en Europa, porque sin importar que pase en España, cuando la pelota empieza a rodar en el torneo más importante de todos ahí están ellos. El Rey de Europa nunca muere, nunca se rinde. Hoy el Rey tocó el cielo; hoy no quedó otra que pararse y aplaudir.
El Real Madrid demostró quién manda en el fútbol, o bueno, al menos en el torneo que todos quieren ganar. Se plantó en Turín, donde muy pocos han ganado, y aplastó a la Juventus con una lección de juego y carácter. Cristiano Ronaldo, ese que muchos decían que ya no daba para más, se tardó tres minutos en volver a cerrar muchas bocas, en volver a rozar el cielo de este hermoso deporte.
Contra el París Saint-Germain fue igual: la gente pensaba que el dinero le ganaría a la mística y a la historia. Sin embargo, los que amamos el fútbol sabíamos que que el Real Madrid no iba a permitir semejantes arrebato; semejante insulto. De la mano de de Cristiano dio otro golpe en la mesa y sacó a un equipo sin alma del torneo. Hoy hizo lo mismo. La Juventus, un equipo legendario, no pudo contra el más grande de todos; ese coloso que se vuelve invencible en la UEFA Champions League, torneo que parece el patio de su casa.
El Rey de Europa voló muy alto; demasiado. 'SuperFly' ya no puede ser su apodo, ya que este hombre ha tocado el cielo. Cristiano Ronaldo marcó un gol para el recuerdo, uno que curiosamente llevaba mucho tiempo buscando, y se ganó la única cosa que le faltaba para ser Leyenda: los aplausos de los rivales. Al mejor estilo de Ronaldinho, el portugués hizo que todo el estadio ovacionara lo animal que es, la bestia competitiva que está dentro del cuerpo de un hombre que no piensa parar hasta ser el mejor de todos los tiempos.
Quizás el Real Madrid no se lleve esta Champions, cosa que jugando así veo difícil, y quizás Cristiano Ronaldo siga sin ser el mejor de todos, porque mientras que Lionel Messi exista siempre será el #2 —que por cierto, valoren que son afortunados de ver a estos dos hombres jugar a este deporte, los que pierden su tiempo discutiendo cuál es mejor son unos tontos, se están perdiendo un show de magia—, pero espero que haya quedado algo claro: la historia SI juega, y el Rey de Europa no duerme, no espera, no se va, sino que siempre está alerta, ataca y defiende su corona. Nunca se les olvide que a El Rey se le respeta.