Cada año en la celebración del Corpus Christi, donde se reafirman las creencias religiosas y mágicas del bien sobre el mal se celebra una danza ritual protagonizada por los Diablos danzantes en diferentes zonas del país. Los diablos representan a Lucifer llevando coloridas vestimentas y una máscara que representa la intención de rendirse al santísimo sacramento.
Cada año en la celebración del Corpus Christi, donde se reafirman las creencias religiosas y mágicas del bien sobre el mal se celebra una danza ritual protagonizada por los Diablos danzantes en diferentes zonas del país. Los diablos representan a Lucifer llevando coloridas vestimentas y una máscara que representa la intención de rendirse al santísimo sacramento.
Los diablos se agrupan en colectivos o sociedades, llevan cruces, rosarios o cualquier amuleto religioso y durante la festividad van rezando oraciones, incluyendo una misa. Visten de pantalón, camisa y capa de color rojo y ademásllevan colgando de la ropa cascabeles y sonajeros. Las máscaras se diseñan con colores llamativos y apariencia feroz, o al menos es lo que intentan. El traje de los diablos se componen de diversos accesorios como son el rabo, los cencerros, el mandado y la maraca. Siendo una tradición muy popular en todo el país, podemos encontrar diferentes diablos danzantes distribuidos a lo largo del país, pero los más importantes son los de Yare, Naiguatá y de Chuao.