Practico el estilo Shito Ryu y tengo sexo kyu. Soy un mero aprendiz pero siento el kárate en el alma. Por empezar a los
38 años siempre lo asumí o creí entender que era un estilo de vida, con valores personales y espirituales. Mi Sensei tiene dudas sobre la inclusión olímpica porque teme que pase como el judo: una fiebre que de más importancia a la práctica de competencia y menos al arte marcial. Mucha gente se inscribe pero luego la mayoría abandona cuando pasa el furor. ¿Qué opinas?
RE: Amor por el karate