Ser joven y vivir en venezuela no es nada fácil en la actualidad, debido a que existen muchas limitaciones en todos los aspectos, entre ellos: educación pública universitaria de baja calidad, escasez de transporte público para trasladarse al lugar de estudio, pocas oportunidades de empleo, un chance casi nulo de adquirir bienes propios, entre muchas otras falencias.
Todo lo descrito anteriormente lleva a la juventud venezolana a desmotivarse, a no ver con claridad un futuro próspero, con metas cumplidas. Muchos jóvenes alegan que ya no pueden ni realizar actividades recreativas o de ocio, esto se debe al costo en el que se encuentran los sitios y locales que ofrecen recreación y esparcimiento, aunado a esto, también está el tema de la inseguridad, donde entra la frase que se ha hecho común entre todos los ciudadanos, “salgo de mi casa, pero no sé si vuelvo”.
En los últimos años en Venezuela ha ocurrido un fenómeno denominado “fuga de cerebro”, que consiste en la emigración de la juventud y las mentes más brillantes que consiguen el éxito en otro país.
En los jóvenes que se quedaron surge una pregunta llena de emociones, la cual es: Me voy? O me quedo?. En lo personal pienso que a pesar de que ir a otro país sería comenzar de cero, comenzar una nueva vida, pero siempre existen señales que nos indican cuando es el momento de buscar nuevos horizontes y nuevas oportunidades, las oportunidades que no te brinda tu país natal.
Cortesía: Reportes24