Entre tantas actividades del día, comienza el ocaso. La mente, el cuerpo y el alma se encuentran en un estado de cansancio y después de un suspiro el cuerpo y la mente comienza a entrar en un momento de relajación total "el gran descanso" por otro lado el alma quizás comienza a reflexionar debido al trayecto del día a día acompañándonos mediante el hilo de plata que la une al cuerpo. Los sueños son participe del estado inconsciente, mientras que el estado consciente se encuentra descansando. Los sueños, traducidos como una secuencial de películas agrupándose uno detrás de otro, mientras esto ocurre el cuerpo comienza a moverse de acuerdo a lo que los sueños indican, los sueños son tan extraños que muchas veces no escapan de la realidad a las vivencias de cada persona otras veces son incoherencias que al despertar queda el recuerdo del mismo como parte de una fantasía.
Al estar despiertos hacemos un secuencial de actividades mientras que la imaginación vuela pensando cualquier cantidad de acciones mientras que al dormir esas acciones que pensamos se convierten en realidad dentro del mismo sueño, es por esto que nos vemos volando, cantando, viajando, corriendo, en épocas remotas, en lugares nunca antes visto que solo lo identificamos y nos dirigimos a ese lugar solo en los sueños, se conocen personas, se siente hambre, sed, frio, calor, entre otras.
Muchas veces a través de los sueños pronosticamos un futuro que no es más una cadena de vivencias de lo que hemos construido, mientras que en el sueño quizás se ve esa realidad concreta y luego al cabo de los sentimientos asimilados en el mismo inconsciente es parte de nosotros formar ese sueño dependiendo de las ansias del mismo.
Por lo que muchas veces en medio de la realidad nos abrumamos ante las incidencias y las responsabilidad del día a día entre las actividades pendientes, los problemas económicos, los quehaceres del hogar y dejamos a un lado ese sentir único de vivir experiencias nuevas, de viajar, de conocer personas, de compartir con los viejos y nuevos amigos, de amar y ser amado de tener esas vivencias únicas en reunión con los familiares haciendo actividades distintas, donde los sueños pasen a ser parte de la realidad en el cual sea parte de la vida, dejando que nuestro cuerpo despierte cada nuevo día como si fuese el último creando cada vivencia en un recuerdo en el que cuando ese hilo de plata que une el cuerpo y al alma se rompa, tan solo quede ese recuerdo que fue parte de la realidad en los sueños de los que en algún momento fueron parte de tu existencia.
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