Luego de una noche genial en la discoteca del relato pasado ;) al día siguiente, con resaca y demás, fuimos a un templo en el distrito Asakusa.
Ciertamente quedé encantado con su belleza, era majestuoso, me sentí en el Japón
antiguo. Asistían turistas y japoneses, a montones. Experimenté de primera mano un ritual
donde los japoneses lavan sus caras y manos en un estanque (del que por cierto bebí agua),
según sus creencias se limpian de impurezas y malas energías. Asistían en Yukata (vestimenta tradicional japonesa).
Simplemente una parte de Japón que no debes dejar de visitar si asistes a Tokio.