Hay momentos en los que damos lo mejor de nuestras fuerzas para alcanzar nuestras metas pero de pronto sentimos que se nos han acabado las fuerzas a mitad del camino, porque nos desgastan las circunstancias adversas o el hecho de que algo no haya salido segun lo planeado tiende a desanimarnos, tal vez algunos intentos fracasados te bajen la moral y la decepcion de ver la espalda de aquellos con los que pensaste que contabas para alcanzar tus metas.
Todas estas circunstancias nos afectan como seres humanos, al menos conmigo ocurre pero a pesar de ello sigo adelante, la razon es porque cuando estoy debil es cuando Dios encuentra lugar en mi vida pues El renueva mis fuerzas, Dios es mi mejor aliado, por eso cuando se acaban mis fuerzas puedo seguir adelante con la fuerza que El me da.
Si te encuentras en estas circunstancias te invito a que lo intentes y veas como alcanzas tus metas de la mano de Dios.
Diga el debil fuerte soy.