Mi instinto gregario al parecer es de morrocoy porque tardé para unirme a Hiveblog; estaba metido fuera de la tecnología, pero si el barro y las piedras fueron importantes para plasmar las primeras huellas comunicativas de la humanidad, cómo no usar las redes sociales para decir PRESENTE. Y aquí estoy, debiéndoles de antemano, la mano que ofrecí.
Entre otras cosas de escribir y de dar cursos de escritura creativa, no dejo de leer, y leo desde que estaba en el vientre de mi mamá, quien me enseñó las primeras letras, las primeras coplas y los primeros regaños, para que no creyera que el mundo es pura letra, que un grito a tiempo vale más que una palabra bonita, y me lo recordaba cuando me gritaba para que no jugara con sapos, culebras o alacranes, es que fui muy curioso desde niño y vivir en el campo me tentaba a curiosear esos y otros animales menos peligrosos.
Para no cansarlos, resumo: escribo, leo, doy clases, viajo y como tengo tiempo hago eso mismo, pero con más libros, más hojas en blanco, nuevos alumnos y nuevos paisajes.
Jesús Pérez Soto