Para inicios de año decidí cambiar mis hábitos alimenticios por unos más sanos. No hablo de dietas o planes agresivos de nutrición. Simplemente necesitaba cambiar y la alimentación forma parte de nuestros días ¿Cómo comes? ¿Cuánto? Las rutinas al momento de comer pueden develar muchísimo de nosotros y de cómo está nuestra vida.
El primer cambio
Empecé a valorar más el tiempo de mis comidas, y he estado probando con comer sin distracciones. Hablo de no estar mirando algo en simultaneo. Me quedé con la idea de que él no prestar la suficiente atención o no disfrutar del momento de comer es abrumador, y más hoy en día cuando tenemos tanto tiempo para las pantallas, el trabajo y el estrés de la rutina y no recordamos cómo se siente vivir de verdad.
Foto tomada con Samsung Galaxy S20 Fe
Lo segundo
Hace un tiempo leí a cerca de cómo crear hábitos, y una técnica que parece funcionar es el hecho de comprometer dinero, por ejemplo. Quieres ir al gimnasio y le dices a un amigo, si faltas un día le pagarás 100$ dólares a tu amigo. Entonces tu cerebro asume un compromiso que hace que no sea tan fácil pasarlo por alto.
Aplique algo de esto a mi terrible fanatismo de pedir comida rápida o no tan saludable cada vez que comía afuera o compraba comida. En primer lugar te hace limitarte y luego te termina aburriendo. Decidí que si iba a gastar mi dinero en comida, también podría ser comida saludable. Y aunque suene un tanto ilógico, ha venido funcionando bastante bien.
Las fotos son de hoy, he olvidado mi comida y en vez de pedir Milanesa con papas fritas he probado un nuevo revuelto de verduras
En fin, viene siendo una buena experiencia a veces nos vienen bien los cambios. Espero que con este post te puedas replantear un poco ¿Cómo estás comiendo? Puede ser interesante probar cosas diferentes.
Yo seguiré probando cambios y espero estar de regreso pronto para contarte sobre nuevos cambios en este periodo.
Nos vemos en el próximo blog ❤️