¡Saludos amigos! por aquí les traigo mi primer cuento infantil escrito e ilustrado por mí a propósito de una asignación para la materia Literatura Infantil de la carrera Educación Integral. ¡Espero les guste!
Bella sabía lo que su ama necesitaba y aunque ella tuviera cuatro patas iba a ayudarla. Solo tenía que llegar al río y atrapar un pez mágico. Así de simple. Eso sacaría a su ama del sueño profundo en el que se encontraba. No debió confiar en esa bruja. Pero ahora no era tiempo de echar culpas: Tenía una vida que salvar.
Salió en dirección norte el mismo dia que su ama cayó en ese sueño extraño. Bella junto a sus dos mejores amigos: Blue y Leo. Corrieron rápidamente al río. Como ellos eran gatos de casa y no de caza no sabían muy bien cómo iban a atrapar al pez mágico. Luego pensarían en eso. Recorrieron toda la tarde hasta llegar al río.
Sus ojos no podían creer lo que veían: Un ancho río lleno de peces mágicos de todos los colores, saltando y cantando alegremente. No querían mojarse (¿a que gato le gusta el agua?) pero Bella sin pensarlo dos veces se lanzó al río intentando atrapar algún pez. Su instinto la guiaba pero como era una gata casera no lo hacía muy bien. Ella había visto en televisión como los gatos cazan a sus presas pero esto era la vida real.
Frustrada salió del río y se puso a llorar. Blue y Leo tampoco sabían qué hacer y se unieron al llanto de Bella. Unos peces del río escucharon el escándalo de los tres gatos y se acercaron a ellos. Les preguntaron el por qué de ese llanto tan triste. Bella les explico lo que estaba pasando y como necesitaban desesperadamente un pez mágico: Para salvar la vida de su cariñosa ama.
Los peces se entristecieron por los gatitos y les ofrecieron el elixir mágico que buscaban. No necesitaban a un pez mágico: Solo sus lágrimas. Los tres gatos agradecieron la poción y salieron a toda prisa al rescate de su dueña.