José Ignacio Gonzales Arismendi mejor conocido como “Chara”, este era un joven que provenía de una familia muy humilde, de hecho le decían “Chara” por burla al lugar donde vivía desde muy pequeño, este era un terreno alejado de la ciudad donde no existían caminos, era una zona boscosa donde solo habitaban un par de casas, la casa de su padre y de sus abuelos, los habitantes de la ciudad le decía a ese lugar la chara, y por ello el apodo de José Ignacio.
El padre de José Ignacio salía toda las mañana a colocar pájaros enjaulados con una varilla de pega artesanal de tal manera que al cantar llamase a mas pájaros y se pegaran a la varilla, este al atrapar una cantidad considerable a la semana se disponía a llevarlos a vender al mercado.
La madre de “Chara” cosechaba, en su haber tenia lechosa, maíz, auyama, berenjena, limón, mango, caraota, frijoles, ajíes, pimentón, guayaba, plátanos, bananas y cualquier otra planta que estuviese de temporada para la cosecha.
Su abuelo solía ir a casar con un rifle y podía tardar hasta un par de días en regresar, este casaba en esa zona palomas de monte, pequeños venados, culebras, iguanas, conejos y de vez en cuando hasta traía peses ya que a cierta distancia se encontraba una laguna muy abundante.
Su abuela esa la encargada de almacenar todas las provisiones y claro todos se colaboraban entre sí, esto sucedía a unos cuantos kilómetros de la ciudad, estas personas vivían independiente del mundo y tenían años sustentándose de ello.
“Chara” aprendió a cazar, cultivar, almacenar y criar animales. De eso era lo que él hablaba al llegar a la escuela en la ciudad, entonces todos bromeaban con el diciéndoles “Chara”, pero este chico era muy buena persona aunque no muy dado para el estudio, entonces entendió que el tenia cosas que resultaban interesantes para los demás, tanto como para sus amigos y profesores.
Cuando José Ignacio reprobaba algún examen este se excusaba diciendo que esa era la semana de cultivo para el maíz de su madre por ello tuvo que ayudarle y no pudo estudiar, entonces le llevaba un par de kilos de maíz pilado a su maestra para que lo considerara.
“Chara” era pésimo para el inglés y las matemáticas, pero al profesor de matemáticas le encantaba la conserva de guayaba que hacia la madre de José Ignacio y por ello eran amigos, así que siempre le ayudaba más que a otros a la hora de evaluar. Mientras que el profesor de inglés era amante de las aves y José Ignacio siempre le llevo el ejemplar que quería para su colección.
Así encontró ciertas debilidades de las que él se pudo aprovechar para poder evadir las faltas o debilidades que tenía para ese momento en el estudio. He incluso le ayudo hasta en el amor estas cualidades del campo, había una chica que a él le atraía pero por lo mismo de que él era del campo a ella no le gustaba porque todas las chicas rumoraban cosas de él.
Él se acercó a ella y expreso que le gustaba, entonces la chica le dijo que también le gustaba pero que no podía estar con él por sus cualidades de campesino, entonces el decido llevarle una flor cada día que la fuese a ver para enamorarla, eran una tipo de flores tropicales muy hermosas que su abuela sembraba para vender en el mercado, hasta que ella le dio la oportunidad de conocerlo y se enamoró de aquel joven campesino de la ciudad.
Cuando se hicieron novios, José Ignacio se fue de casería con su abuelo para poder llevarle un regalo a su amada, le llevo de presente un hermoso conejo blanco, dejando atrás a todos los peluches que alguna vez recibió.
José Ignacio con sus amigos era el mejor, siempre que necesitaban de su ayuda allí estaba, “Chara” les regalo las aventuras en la montaña que nunca olvidaran. Solo era un pequeño grupo selecto a los cuales el entrego su amistad, estos que entendieron su estilo de vida, olvidando y defendiendo incluso aquellas burlas hacia su amigo.
Las madres de sus amigos lo querían mucho, siempre les llevaba flores y plantas hermosas para sus jardines, además de frutas para su familia y era un amigo ejemplar.
Así siguió “Chara” hasta salir de secundaria los mismos amigos, la misma novia y nunca cambio su estilo de vida por el decir de las personas de la ciudad.
Este joven poco a poco surgió de manera humilde, uno de los padres de sus mejores amigos se dio cuenta de los conocimientos de este joven y de su familia y decidió convertirlos en propietarios del 50 por ciento de sus terrenos y de una gran empresa.
Aquellos terrenos se llaman “Las Charas” donde hay kilómetros de cosecha de diferentes frutos, hay un laguna exclusiva donde van de pesca y casa solo las familias más adineradas del país, con montones de cabezas de ganado, criaderos de aves para la alimentación y el vivero más grande del país para su abuela.
José Ignacio ahora es uno de los empresarios más buscados en su ciudad para todo tipo de negocios, no conoce de matemáticas y tampoco de inglés, pero sabe del campo y de criar animales. Más de uno de aquellos amigos que se burlaban de él y de su familia por su procedencia llegan para pedirle una oportunidad de trabajo.
Todos sus amigos y familia trabajan en su empresa. Y tiene una empresa familiar y aporta una gran cantidad de trabajos para su ciudad y todo en torno a aquella Chara donde nacieron los cimientos de su familia.
A veces al juzgar a una persona sin conocer la es el error más grande que se pudiese cometer. “Chara” la pobreza, tu procedencia, ni tu estatus social califican el tipo de persona que eres y que serás.