Enlazando con el centolla y el congrio, de posts anteriores, he de señalar que lo más sabroso, que habíamos reservado de esos dos manjares es el caldo de haberlos cocido. El del congrio espeso y gelatinoso y el del centollo líquido.
Pues bien, se unen los dos, y seguimos preparando, aprovechándolos, un tercer manjar de sabor inigualable: “arroz caldoso a la maragata manera” con los frutos del mar dejados en Astorga, en la ruta del pescado: Coruña-Madrid.
Este es el secreto: los dos caldos, más el que queda de cocer los mejillones al vapor que sueltan poco caldo pero es suficiente para la mezcla de los tres sabores: Caldo de mejillones, de centollo, y de congrio.
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En una sartén se fríe una cebolla picada, cuanto más mejor, y un pimiento verde del mismo modo, hasta que están a medio dorar. Un calamar picado en trocitos pequeños, que se pasa en unos segundos. y un tomate natural del mismo modo. Cuando está todo bien pasado por la sartén, se le añade pimentón semi, el del medio que habíamos dicho. La cantidad de pimentón, puede ser por cada dos litros de caldo, más o menos, media cucharadita de las de café. Esto es muy determinante en el resultado final, ya que el pimentón sea picante, semi o dulce dará el toque personal a gusto del consumidor. Por lo tanto es variable.
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La cacerola del caldo hirviendo. Antiguamente mis antepasados lo hacían en el pote colgado de las presencias con el fuego en el suelo, paro sale muy bien en una vitrocerámica.
A este caldo se añado arroz. Las proporciones a gusto del consumidor. Una buena proporción resulta: por cada litro de caldo, cincuenta gramos de arroz.
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El tiempo de cocción del arroz: diez minutos.
A los diez minutos se le añade el refrito de la sartén, con sal al gusto. Yo no le añado nada de sal para que se sea exquisito según mi gusto.
También se añaden las almejas previamente limpias de arena por el procedimiento previo de pasarlas varias veces por aguas de sal y al final bien escurridas. Y también se le añaden los mejillones semicrudos pasados por el vapor previo.
Todo bien mezclado, otros ocho minutos hirviendo, hasta que conseguimos este aspecto:
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Y a degustarlo sin más. Buen apetito.