Podemos comprobar en este punto cómo Uslar Pietri se
salva una vez más de hacer una novela de ideas, dogmática:
Presentación Campos se enroló en las filas realistas por
pura casualidad. Fernando Fonta decide enrolarse llevado
por el odio. Se unen aquí las tres facetas de este personaje y
sus relaciones con Presentación Campos.
Es muy interesante, siguiendo la trayectoria humana de este
personaje, su participación en la batalla: su miedo ante
Roso Díaz, su huida de la Villa a la Victoria, "los fantasmas
del terror continuaban escoltándolo" después del
fusilamiento de Bernardo Lazola y el capitán David.
Fernando Fonta "se sentía señalado para ser la próxima
víctima" y recorre su miedo a lo largo de todo el frente
dispuesto para la lucha e inconscientemente va entrando en
la batalla: "Había puesto a marchar su caballo, a marchar
hacia la trágica barahúnda. Veía la batalla sin darse cuenta
de que estaba entrando en ella. Cada vez se aproximaba
más. Apenas se daba cuenta del paso por el crujir del cuero
de la montura. Se iba acercando irremisiblemente. Era su
turno".
Y un poco más adelante: " Se encuentra en aquel paroxismo
desenfrenado, sin quererlo, sin buscarlo...Podría haber
continuado viviendo cómodamente. Y ahora, todo fue un
mal sueño. Las reuniones en el sótano del trapiche,...
"Fernando se siente arrastrado, lo rodean, vienen sobre él
las lanzas ávidas... Todavía puede huir. Todavía. Ya no. Ya
no puede huir. Ya las lanzas lo alcanzan... Un contacto frío
como de hielo en la garganta, y un golpe de caída...
Como se deduce de estos textos, la muerte de Fernando
Fonta no es una muerte por seguir unos ideales.
Se transforma en una muerte "lírica": el personaje se deja
llevar por una especie de hado y contra ese destino de
muerte, que es el signo general de la novela, no puede nada
ni siquiera su miedo. Su faceta de individuo y también la de
símbolo de su clase, se esfuman ante esta muerte que no es
más que su entrega final a esa epopeya de todo un pueblo.
También esta batalla es la decisiva oposición entre esos
dos personajes Fernando Fonta y Presentación Campos:
frente a la indecisión de Fernando Fonta, el segundo arde en
deseos de entrar en combate y, cuando le toca el turno, lo
hace con un grito: “Ahora van a ver cómo pelea un héroe" y
"Siente una plenitud de vida como nunca antes la había
experimentado. Trenzados, como los dedos sobre el asta,
trenzados, estrangulando la carne, sus nervios vibran..."
El autor pasa de una a otra figura, oponiéndolos en el
caos de la batalla, y los dos caen, como los demás
personajes, entre los que únicamente Bolívar se nos
presenta como superviviente.
En resumen, los personajes imaginarios, sobre todo
Fernando Fonta y Presentación Campos, son figuras
literarias complementarias, a la vez, con los personajes
históricos, enriquecidas con perfiles psicológicos, para dar
como resultado una epopeya, válida por lo que tiene de
histórico, pero sobre todo por su cohesión interna como
obra literaria.