Voy a insistir, en este apartado, en algo que quizá ya se
haya vislumbrado en alguna de las imágenes anteriores: el
uso del color, que le sirve para definir, de un trazo, una
situación, o describir un paisaje. De esta forma, en una obra
esencialmente narrativa, la descripción cumple una función
poética.
Generalmente, el paisaje está visto a base de rápidas
pinceladas impresionistas que, unas veces, recogen una gran
riqueza de colores y otras, en cambio, nos dan líneas de una
grann simplicidad a base de la luz del sol, el color blanco y
algún elemento que contrasta con él.
Un ejemplo lo tenemos en la primera descripción de
Presentación Campos: En la tarde “llena de sol” el
mayordomo se alzó y “el sol le labró la figura poderosa y el
gesto resuelto” (no hay que olvidar que el color del
mayordomo era oscuro para apreciar el contraste).
Lo primero quo ve el mayordomo es un conjunto de
"torsos negros desnudos- pero junto a la pared", que es
blanca. Sobre el grupo de esclavos, "la sombra se proyectó"
y, cuando comenzó a andar, "iba fuera de la raya de sombra
de la pared del repartimiento.. por cuya ancha puerta salía la
tiniebla acumulada a deshacerse en el aire"
Estamos comprobando que se va marcando un fuerte
contraste entre el sol, que se refleja en las paredes blancas,
y la sombra.
También las paredes de los amos son "blancas" y "ante
la masa blanca del edificio" hablan "las dos figuras" que
son oscuras: Presentación Campos y el esclavo Natividad.
En el oscurecer, que comienza, "una luz se abrió en una
ventana" y "una media luna frágil maduró en el lomo de
una cerro. Todavía hay más elementos de contraste en este
primer capítulo, porque los ojos de los esclavos negros
están llenos de alaridos blancos" Y "unas esclavas lavaban
cantando a una sola voz con las bocas blancas”
El autor sabe jugar muy bien con estos elementos que le
proporcionan los esclavos negros, dientes y ojos blancos, y
la luminosidad del paisaje.
Este mismo procedimiento se observa en el capítulo
VII, en que nos cuenta el alzamiento de Presentación
Campos: también "El sol de la mañana presidía el cielo con
sus barbas de vidrio rubio" y la figura oscura de
Presentación Campos se extiende, poderosa, dominando
todo lo demás, las esclavas que pelan maíz, los esclavos que
lavan el caballo, y también caminan "al borde de las paredes
de cal violentamente blancas".
Hay muchos más ejemplos a lo largo del libro que
insisten en esta imagen de la luz reflejándose en las paredes
blancas: "La luz reflejada en las paredes blancas adquiría
vislumbres azules como de agua profunda". (Fijémonos
también en el término de la comparación). A veces, es la
luna la que produce estos reflejos: "Asomaba la luna y
comenzó a delinearse en la sombra el relieve de las cosas,
las paredes blancas, las cercas..." en que de nuevo aparece
ese claroscuro, que antes comentábamos, y en el cual el
autor vuelve a insistir "...se veía el patio bañado de luna.
Los árboles proyectaban una profunda sombra”
Y de nuevo "el sol se metía por la puerta encendiendo
las paredes de cal".
Se puede decir que el sol está presente siempre en estas
rápidas pinceladas que, como he dicho antes, a veces tienen
una gran riqueza de colorido:
"Los bueyes dorados que aran bajo el sol", Fernando
mordiendo una guayaba amarilla, tendido junto a una
palmera "bañada de sol", que se recorta en el "azul puro",
sobre" el fondo blanco de las nubes", la descripción de la
bandera de Miranda se hace bajo un "sol de paja rubia"
“sobre los cerros verdes y sobre el mar ruidoso y azul" y la
mañana ardía en las bayonetas etc".
El sol a veces es suave: "y se advertía una pureza en el
aire" o bien, "sobre las últimas hojas de la palmera del
corral bandereaba un guiñapo de sol” o la visión de la
ciudad "agazapada a lo lejos, a la falda de su montaña azul,
un dorado sol tendido sobre los tejados de bermellón