REITERACIÓN: Este procedimiento, muy usado por el
autor está puesto, a veces, al servicio de la narración, es
decir, con la finalidad de hacerla "más emocionante; otras
veces, al servicio del lenguaje poético dando lugar a una
especie de prosa rítmica y algunas veces, como ocurre en la
constante reiteración al paisaje, 'relaja" la atención
producida por la rápida narración.
Que Uslar Pietri da importancia a este procedimiento,
nos lo demuestra el hecho de que el capítulo I y el VII
tienen un comienzo semejante, de tal forma que el "paseo
triunfal" de Presentación Campos a través de la hacienda
con la repetición del saludo de los esclavos, es el mismo en
los dos capítulos.
Y es que precisamente ese capítulo VII va a ser el
desencadenante de la acción, porque el levantamiento de
Presentación Campos va a llevar a este y a Fernando Fonta
a entrar en la guerra. De tal forma que el libro está corno
dividido en dos partes y esa división está marcada por la
reiteración del paseo de Presentación Campos. De ahí,
como digo, la importancia que tiene ese procedimiento.
Voy a enumerar algunos ejemplos de la reiteración
puesta al servicio de la rapidez de la narración: abunda más
hacia el final de la novela, en el momento en que la acción
empieza a ser trepidante.
Carlos Bousoño se plantea el problema de si se puede
incluir el clímax dentro de la reiteración. Para él no está
totalmente claro puesto que la reiteración, por sí sola, no
conduciría a ese clímax, en cambio la gradación sí, ya que,
si bien es cierto que cada uno de los términos graduados
tiene un factor común, y en este sentido son reiterativos,
tienen algo más, el valor que le da su posición respecto a los
demás, en vistas a conseguir ese clímax.
Pues bien, en estos ejemplos vamos a comprobar cómo
la reiteración está combinada con la gradación: no es una
mera repetición, sino que ésta va aumentando en intensidad
para, de esta forma, llegar al clímax.
Ya he hablado en otra ocasión de cómo la angustia
creciente que produce el temor a la invasión de Boves, está
producida por la repetición de la frase "Boves invadía" y
"Boves invadía con siete mil lanceros". Es un capítulo en el
que la reiteración está empleada continuamente:
"Boves invadía con siete mil lanceros. Siete mil
caballos cerreros en avalancha sobre los campos, y sobre
ellos, siete mil diablos feroces, y en sus manos, siete mil
armas de frío hierro mortal".
Y en correlación con esos siete mil lanceros, en el
párrafo siguiente: "Angustia de los hombres por salvar su
dinero. Angustia en los gestos, en las voces, en los
silencios. Se iban todos. Angustia de las mujeres con el
racimo de sus hijos a la espalda. Angustia de los animales”.
Y de nuevo la frase repetida que subraya el pánico de la
gente, la huida, el empleo casi apocalíptico del futuro: "Los
hombres morirán, los campos serán talados, la ciudad toda
arderá de un fuego nocturno, en el que se adivinarán las
sombras del baile de los diablos".
"Siete mil caballos cerreros en avalancha sobre los
campos".
La ciudad desierta, llena de viejos que no comen, de un
cielo impasible y "Siete mil lanzas de frío hierro mortal”